Del 8 al 12 de enero estuvimos en Hannover, en el IntegrierteGesamtschuleHannover-Linden. Allí trajamos el módulo 2 del proyecto en torno a la amistad y el amor. Pero hicimos mucho más que trabajar... Lo verdaderamente importante fue disfrutar durante una semana de la convivencia de jóvenes procedentes de tres países diferentes (y más, puesto que varios de los estudiantes pertececen a familias de distintos orígenes). Lo que os presentamos aquí es un repaso a lo más significativo de la semana.
Salimos el 7 de enero, aún con la resaca de las vacaciones de navidad. Nos nevó durante el camino, perdimos el enlace en Zurich... pero llegamos ilusionados a Hannover, con muchas expectativas y ganas de pasarlo bien.
Les enseñamos a nuestros socios cómo es nuestro pueblo y nuestro centro.
El primer día nos distribuimos en grupos de trabajo y planificamos la semana.
Durante la semana, comimos en el comedor del instituto, aunque ¡a la hora de nuestro desayuno!
Bien temprano fuimos recibidos en el ayuntamiento por su alcalde, quien compartió con nosotros un buen rato. Nos obsequiaron con un refrigerio y una bolsa con recuerdos de Hannover.
El frío no impidió que disfrutáramos de un buen paseo por la ciudad. Conocimos cosas sobre su historia, sobre todo, sobre su reconstrucción tras la 2ª Guerra Muncial
Nos impresionó esta campana, regalo de la ciudad de Hiroshima a Hannover en 1985. Está en una iglesia en ruinas tras ser bombardeada en 1943, que no fue reconstruida para que quede memoria de lo que no ha de volver a repetirse.
Trabajamos los tópicos de la amistad y el amor; opinamos y discutimos para plasmar, por grupos, nuestra propia idea de ambos conceptos.
La idea era plasmar en un cartel la idea que cada grupo había consensuado sobre la amistad y el amor. Usamos diferentes técnicas y materiales.
Terminamos la mañana compartiendo con los demás nuestro trabajo. Cada grupo expuso su cartel, explicando a los demás su visión del amor y la amistad.
Cada grupo empieza a preparar una escena de Romeo y Julieta; leemos la escena, actualizamos el inglés que se usa y lo hacemos nuestro.
Cuando dominamos el texto, preparamos su representación.
Terminamos el día con una magnífica cena en una crepería del centro con nuestros compañeros y compañeras de Alemania y Polonia
El último día compartimos nuestro trabajo con las familias que nos habían acogido. Les mostramos nuestros carteles y se los explicamos.
Después de haber ensayado la escena una y otra vez y haber pulido nuestra pronunciación, cada grupo representó su versión de la escena... ¡en inglés!
La mañana acabó compartiendo con las familias un aperitivo de platos típicos que trajeron al centro. Y por supuesto, evaluamos la semana... y parece que nos gustó
Pero nos hemos traído las maletas llenas de buenas experiencias y nuevas amistades. No nos ha importado el frío, no las extrañas horas para comer, no las horas perdidas en el aeropuerto... lo único que de verdad nos ha importado es disfrutar de una semana diferente quev difícilmente olvidaremos.