En un rincón lejano y misterioso del universo se halla un pequeño planeta. Su paisaje está dominado por una ciénaga vasta y fascinante, donde las lagunas y humedales se entrelazan con la tierra. La biodiversidad que la habita sobrevive duramente en condiciones muy extremas. Las estaciones anuales, que son seis, traen consigo transformaciones radicales, en las que cambian las formas y colores de todo el medio. El cielo es un lienzo inconstante de nebulosas y galaxias, con una paleta de colores en permanente mutación.
En este entorno variable, salvaje y hermoso, se pueden encontrar evidencias de la presencia humana: numerosas bases militares aisladas, dispersas por todo el territorio. Estas fortificaciones, dotadas con implacables unidades de androides de combate, representan puntos de civilización en medio de la inmensidad del territorio.
Hola, soy el sargento S-Andro y estoy destinado en una de ellas. Desde aquí realizo misiones por todo el Universo conocido.
Track: Electric Fields
Music by ESTHER GARCÍA GONZÁLEZ
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Durante la estación amarilla, el planeta se ilumina con un suave tono amarillento, como si un artista celestial hubiera querido agregarle luz y alegría. El agua, en un azul sereno, contrasta con el terreno, creando una paleta de colores cálidos que deleita la vista.
En la estación roja, el planeta se transforma en otro mundo. El suelo adquiere un tono rojo pastel, como si estuviera cubierto de polvo de óxido fino. El agua, en un azul pálido, sigue contrastando fuertemente con el terreno, creando un resalte impresionante. Los edificios blancos de la base militar reflejan toda esta luminosidad, pareciendo perlas incrustadas en el paisaje.
La estación verde convierte al planeta en un lienzo de esmeralda. El terreno brilla con un verde brillante, como si estuviera cubierto de un manto de musgo microscópico que brilla bajo el sol. El agua, que ahora ha adquirido un azul neón, se entrelaza con el color del terreno, creando un contraste asombroso.
La estación rosa el terreno se tiñe de un rosa vibrante aportado por la vegetación. El agua, en un azul fluorescente, parece un espejo que refleja el entorno. Las nubes flotan en el cielo, creando una vista encantadora.
Durante la estación del hielo blanco, el planeta se transforma en un mundo gélido. El suelo se cubre de un manto blanco y el agua, en un azul brillante, resplandece bajo el sol, creando un paisaje muy bello. Las bases militares parecen castillos de hielo en este paisaje invernal.
En la estación del hielo rosa, el planeta se convierte en un mundo de ensueño. El suelo se cubre de una peculiar nieve rosa pastel. El agua, en un azul suave, se vuelve aún más hermosa bajo la luz del sol, creando un reflejo encantador.