«Verónica Fernández echó el azúcar en su tazón. Abrió el balcón y contempló los árboles del jardín. Después corrió al salón y se sentó en el sofá a ver la televisión. Había un programa sobre mamíferos acuáticos. ¡Estuvo chulísimo! Cuando terminó, se marchó al zoológico con mamá. ¡Qué día más interesante!»