Rafael Sáez Prado nació en Vigo , España el día 14 de mayo de 1975 y no morirá nunca, porque las personas mueren, pero indudablemente es mejor que todos nosotros.
Antes de su trabajo como docente (un docente espectacular) trabajó humildemente en una empresa de cementos Cimpor - Industria De Cimentos, S.A.
Ya todos conocemos a Rafael y muchos de sus logros, de todas formas contaremos un poco de su historia y como logró convertirse en el más grande profesor del Colegio San Miguel 2 y, para que engañarnos, el más grande de todo el mundo, aunque dada su humildad no le guste admitirlo.
Rafa inició su camino hacia el estrellado el 3 de enero del 2017, en el que subió a la famosa (no más que el) red social Instagram su primera publicación, en la que nos mostraba un acompañamiento para una de sus comidas.
Rafael indudablemente es un hombre "común" (así es como se identifica de forma humilde y coloquial) que a lo largo del tiempo ha logrado unos increíbles triunfos, en este apartado vamos a resaltar una pequeña recopilación de los muchos existentes pasando desde conseguir que sus amados estudiantes pasasen de curso, hasta detener un tren en el deshielo.
Cabe mencionar que TODOS los trofeos y condecoraciones que se encuentran en la entrada del San Miguel 2 han sido gracias a sus habilidades o a la positiva influencia sobre sus alumnos.
Apodo: El indudable Rafa
Nombre: Rafael Sáez Prado
Fecha nacimiento: 14 de mayo de 1975
Residencia: España
Estado civil: Casado (mujer afortunada)
Descendencia: 2 hijas
Trabajo: Profesor (Docente Nº1)
Vehículo: Suzuki Burgman 400
Economía: Incalculable (multicuentas en Suíza)
Instagram: @rafasaezp
Gracias a sus grandiosas y muy especializadas habilidades en el maravilloso mundo de la informática, uno de sus logros más humildes, el cual llevó a cabo una bonita tarde de verano, fue salvar al planeta Tierra, por no decir toda la galaxia y sus alrededores, de un virus que cobró consciencia y quiso exterminar a toda la raza humana al detectarla como una amenaza para el ecosistema.
Acto seguido de haber realizado tal hazaña, se preparó un ColaCao para recuperar las fuerzas perdidas y no aceptó el mérito de haber salvado el mundo, demostrando su amplia humildad hacia la gente corriente.
En una tarde seca, unos terroristas mu' malos incendiaron el Amazonas. El presidente de los Estados Unidos (EEUU) contactó directamente con el mismísimo Rafael. Con su gran humildad, miró hacia el incendio desde su preciosa y modesta casa y, con un solo suspiro acompasado, el Amazonas se apagó en un instante. Sus fuertes pulmones fueron capaces de extinguir las llamas a kilómetros de distancia. Todo un héroe el Rafa.