“La hidroterapia se usa para niños y personas que necesitan determinada estimulación motora, muscular, etc. Por ejemplo, niños con parálisis cerebral; pero también niños que tienen un tono muscular bajo, como peques con Síndrome de Down, o al revés, los que tienen un tono muy alto y necesitan relajarse. Pero lo otro no es una terapia. Se le puede llamar estimulación acuática o algo similar; y, como la matronatación, tiene beneficios para el bebé y sus padres. Pero no es hidroterapia”.
¿En qué consiste la hidroterapia para bebés? Básicamente es el uso del agua como agente terapéutico. Se utilizan las consecuencias de sus principios físicos en el cuerpo. Es decir, se aprovecha el principio de flotación, la presión hidrostática y el principio de Arquímedes. Se utiliza para casos, como ya apuntaba Jéssica Romero, de patologías como parálisis cerebral pero también espina bífida, hidrocefalia, Síndrome de Rett, dispraxia, problemas respiratorios y retrasos en el desarrollo psicomotor.
Los beneficios de la hidroterapia para bebés son principalmente físicos. Los niños con parálisis, por ejemplo, pueden ejecutar ciertos movimientos sin las limitaciones del medio terrestre. También se relaciona con recuperaciones más rápidas (para ciertas lesiones), disminución del dolor y molestias, pero además con un ambiente que tranquiliza y calma a los bebés. Se suele usar como complemento a las terapias convencionales. Las sesiones suelen durar entre 45 y 6o minutos.