“La igualdad de género es un principio constitucional que estipula que hombres y mujeres son iguales ante la ley”, lo que significa que todas las personas, sin distingo alguno tenemos los mismos derechos y deberes frente al Estado y la sociedad en su conjunto.
Sabemos bien que no basta decretar la igualdad en la ley si en la realidad no es un hecho. Para que así lo sea, la igualdad debe traducirse en oportunidades reales y efectivas para ir a la escuela, acceder a un trabajo, a servicios de salud y seguridad social; competir por puestos o cargos de representación popular; gozar de libertades para elegir pareja, conformar una familia y participar en los asuntos de nuestras comunidades, organizaciones y partidos políticos.
El reconocimiento de la igualdad de género ha sido una conquista histórica de las mujeres. Hace 250 años plantearse la igualdad de derecho era un hecho inconcebible ya que se consideraba que las mujeres eran naturalmente diferentes e inferiores a los hombres. Veamos...
©Parekidetasuna
Symbol of gender parity
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La búsqueda de la igualdad de género es un elemento central de una visión de la sostenibilidad en la cual cada miembro de la sociedad respeta a los demás y desempeña un papel que le permite aprovechar su potencial al máximo. La amplia meta de la igualdad de género es una meta social a la que la educación y las demás instituciones sociales deben contribuir. La discriminación de género está imbricada en el tejido de las sociedades. En muchas sociedades, las mujeres llevan la carga principal de la producción de alimentos y la crianza de los niños. Además, las mujeres a menudo son excluidas de las decisiones familiares o comunitarias que afectan a sus vidas y bienestar.
La cuestión de género debe ser considerada prioritaria en la planificación de la educación, desde las infraestructuras hasta el desarrollo de materiales o los procesos pedagógicos. La participación total y equitativa de las mujeres es vital para asegurar un futuro sostenible porque:
Igualdad de género y EDS en la UNESCO
La UNESCO apoya acciones de fomento y desarrollo del papel crucial de las mujeres, especialmente a través de las Cátedras UNESCO y de las redes UNITWIN sobre cuestiones de género y mujer.
La red de la UNESCO “Agua, mujeres y la toma de decisiones”, que fue creada en 2004, ya cuenta con tres proyectos de gestión de agua en Marruecos, Brasil y Côte d’Ivoire.
La red de la UNESCO “Mujeres, ciencia y tecnología” incluye tres Cátedras en África. La Universidad de Uagadugú, en colaboración con las universidades de Lomé, Niamey y Bamako, provee capacitación para mujeres en el campo de la documentación e información científica en la subregión, y ha establecido un grado universitario llamado “Agua, mujeres y salud”. La Universidad de Swazilandia, en colaboración con la Universidad de Botswana, provee una formación para mujeres rurales en nutrición, salud, ambiente y agricultura. La Universidad de Jartum promueve las tecnologías de la información y la comunicación como herramientas para acceder a formaciones en ciencia y tecnología.