Voraz nació del sueño de Luciana Olivares, una publicista que, después de años construyendo marcas, quiso crear una propia con personalidad y propósito. Eligió la papa peruana como protagonista y apostó por un proceso kettle que resaltara su calidad y crocancia.
Desde el inicio, Voraz fue más que un snack: una marca con voz, estilo irreverente y orgullo por lo peruano. Luciana comenzó el proyecto junto a su familia, llevando el producto punto por punto y creando una comunidad desde cero. Con el tiempo, Voraz se convirtió en un símbolo creativo que combina sabor, diseño y mensajes con actitud.
Hoy, la marca refleja lo que Luciana siempre buscó: un snack auténtico, con identidad fuerte y capaz de decir algo más allá del empaque.
Transformar las papas nativas peruanas en el snack más atrevido, moderno y crocante del país.
Convertirnos en la marca peruana de snacks con mayor identidad y presencia en Latinoamérica.
VORAZ no nació para agradarle a todos.
Nació para los que se atreven a más.
Para los que no cuentan calorías,
sino historias.
Para los que no comen papitas…
las devoran.
Somos el snack que fusiona lo ancestral y lo moderno:
papas nativas cultivadas en los Andes,
convertidas en sabores explosivos con identidad peruana.
Hacemos papitas, sí.
Pero papitas con actitud.
Con personalidad.
Con sabor propio.
Con descaro.
Porque en VORAZ creemos en una sola regla:
Si vas a pecar, que sea con sabor.
Si vas a comer, que sea voraz.