Velamos por el cumplimiento de los Derechos Humanos, de aquellos perjudicados por la injusticia. Defendemos los derechos de la ciudadanía víctimas de conflictos armados, que se vieron forzadas a desplazarse dentro y fuera de sus territorios para proteger sus vidas y la de sus familias. Trabajamos por un Mundo en que todas las personas puedan disfrutar de sus derechos fundamentales.
Somos una organización sin ánimo de lucro, pluralista, laica, global e independiente, fundamentada en la Declaración Universal de los Derechos Humanos (Resolución 217A (III), Asamblea General de Naciones Unidas en Paris, del 10 de diciembre de 1948), integrada por personas que actúan contra la injusticia, defendiendo los derechos humanos.
Defendemos los Derechos Humanos de todas las personas que "debido a fundados temores de ser perseguidos por motivos de raza, religión, nacionalidad, pertenencia a un determinado grupo social u opiniones políticas, se encuentre fuera de su país de su nacionalidad y no pueda o, a causa de dichos temores, no quiera acogerse a la protección de su país; y o que careciendo de nacionalidad y hallándose, a consecuencia de tales acontecimientos fuera del país donde antes tuviera su residencia habitual, no puede o, a causa de dichos temores no quisiera regresar a él." (Convención de Ginebra del 28 de julio de 1951 y Protocolo del 31 de enero de 1967).
Desarrollamos acciones de sensibilización, capacitación en derechos humanos, asistencia, acompañamiento y solidaridad a todas las personas en situación de vulnerabilidad.
Nuestros valores como defensores de derechos humanos:
La honestidad: Supone que como personas debemos decir siempre la verdad. No significa ser hirientes, ya que la honestidad debe ir acompañada siempre de otro valor fundamental que es el respeto. Ser honesto significa ser objetivo, hablar con sinceridad y respetar las opiniones de otras personas.
La sensibilidad: Debemos ser sensibles ante otras personas. Esto nos permitirá ayudar, ser compasivos, utilizar la empatía y entender el dolor ajeno. Una persona sensible comprende las miradas y los gestos más allá de las palabras y sabe cuando otra necesita algo.
La gratitud: Estamos acostumbrados a un mundo que se mueve muy deprisa. Nos quejamos de lo que no tenemos o de lo que tenemos sin darnos cuenta de que debemos ser agradecidos, pues en nuestra vida hay muchos motivos para la alegría y para decir “gracias”.
La humildad: Nos permite conocernos a nosotros mismos, saber que tenemos defectos y aceptarlos, entender que siempre se puede sacar una lección de todo lo que ocurre a nuestro alrededor.
La prudencia: En la vida, actuar con prudencia significa saber evaluar los riesgos y controlarlos en la medida de lo posible. Es importante ser prudente cuando no se conoce a otra persona o cuando no se sabe cuáles son las circunstancias de un caso.
El respeto: Como decíamos antes, se relaciona con la honestidad. El respeto conlleva atención o consideración hacia otra persona. Es uno de los valores humanos más importantes, ya que fomenta la buena convivencia entre personas muy diferentes.
La responsabilidad: Supone el cumplimiento de las obligaciones, el tener cuidado a la hora de tomar decisiones o llevar a cabo una acción. Es una cualidad que poseen las personas que son capaces de comprometerse y actuar de forma correcta.
respeto y trabajo en equipo.
¡Recuerda! que somo Defensores de Derechos Humanos.
Escríbenos a: voceshumanitarias.es@gmail.com