Queremos empezar a construir un camino, más allá del activismo. Más allá de las posibilidades de encuentro.
Queremos sembrar, seguirnos conociendo, cuidarnos, sanar nuestras relaciones, buscar herramientas para que nuestras voces sean escuchadas más fuerte, incidir como fuerza en la ciudad, ser nombrados con nuestras historias y las nuevas narrativas de nuestros territorios.
Queremos cuestionar, coincidir, incidir y poner los temas que nos movilizan en la agenda pública.
Queremos acompañarnos entre nosotros, colaborar para crear proyectos y compartir metodologías, colaborar en lo que nos une.
Queremos ser reconocidos en la estética de la ciudad pero también en su infraestructura y su institucionalidad.
Queremos relacionarnos desde la abundancia y el amor expandido que hay en nuestros territorios y en nuestros liderazgos. No queremos seguirnos sintiendo solos, queremos apoyarnos entre nosotros.
Tenemos mucho conocimiento en las organizaciones que podemos compartir para aprender del otro pero también para formar otros líderes.
No queremos salvar a nadie, estamos aquí para aportar a procesos colectivos desde la empatía y el amor.
Queremos visibilizar la realidad de los barrios y defender el territorio con actos de cuidado.
Queremos generar proyectos comunicativos y participativos que visibilizan nuevos relatos sobre los territorios y que ponen en el centro la dignidad y las alternativas para permanecer.
Queremos documentar las metodologías de cada organización para compartir la experiencia con otras organizaciones.
Queremos usar el arte como un medio para generar nuevas preguntas sobre las formas de habitar los territorios, que permite transitar los barrios y su capacidad para conmover e inspirar a otros, de unirnos como colectividad. Queremos una agenda cultural descentralizada.
Queremos desburguesar el contenido que se genera sobre la ciudad
Queremos hacer incidencia política juntos.