Las mujeres no solo enfrentan violencia y agresiones en el plano intrafamiliar sino también en diversos planos del espacio público (acoso callejero, acoso laboral, acoso político); además de desigualdades en el plano laboral; acceso a la participación política, a la educación, entre otros. Las cifras así lo demuestran.
El 2017, el INEI reportó que la brecha salarial nacional al 2015 era cerca del 28.6%; para el 2016 la brecha aumentó alcanzando el 29.4%. Además, participar de la estructura laboral para una mujer implica también afrontar el acoso sexual en el ámbito laboral, unas veces más explícito, otras, más bien soterrado.
A junio del 2018, la Defensoría del Pueblo reportó que en Lima Metropolitana, solo 14 de los 43 distritos contaban con ordenanzas municipales para combatir el acoso sexual callejero.
Pensar en espacios públicos libres de violencia que consideren a las mujeres (niñas y adultas) ayudaría a encontrar entornos más saludables para su desarrollo y para que ya no sean agredidas por el hecho de ser mujeres, como ocurre actualmente.
Para buscar salidas a esta situación organizamos el segundo foro: “Violencia en el espacio público: el acoso sexual”, donde discutiremos el siguiente contenido: