La sección de libro es donde la autora compartirá los libros de su autoría. Esta sección reúne todos los libros completos y en proceso, organizados para que puedas explorarlos con comodidad. Aquí encontrarás historias de diversos géneros, con capítulos estructurados y recorridos narrativos coherentes (al menos eso se intenta). La idea es ofrecerte un espacio limpio, directo y fácil de navegar, donde cada libro tenga su propio lugar y puedas continuar la lectura en cualquier momento, desde cualquier dispositivo.
Siglos atrás, en la espesura del bosque que abrazaba los picos de las montañas, el Conde Bahng no conoció más ley que la que él mismo había dictado para su pequeño universo. Su fortaleza de piedra fue el altar de un amor que desafiaba a Dios y a los hombres, compartiendo sus noches con la única luz que había domesticado su oscura existencia: su esposa. Y luego, una hija, el fruto inesperado de la oscuridad y la calidez.
Vivieron en secreto, el nosotros era su credo. Pero la paz es una ilusión frágil para un ser de la noche.
Una turba de aldeanos con miedo ancestral llegó. Él luchó, pero todo fue en vano. El llanto desesperado de su esposa y su hija quedaran como su martirio. La promesa de volver por ellas se ahogó en el dolor.
Pasaron los siglos. El castillo Bahng se convirtió en un mito cubierto de polvo, un recuerdo enterrado bajo las ruinas. Sin embargo, las leyendas vuelven a su origen… Y el Conde Bahng ha regresado.
Ella está viva, él lo sabe, pero no lo recuerda. Sus ojos, llenos de terror humano, no reconocen al hombre que la amó por milenios. Su corazón late en un nuevo cuerpo, su mente es una pizarra en blanco.
El Conde vino para reclamar lo que es suyo. No le importa si ella es diferente, si hay un hermano de por medio o si ha olvidado su juramento. Su paciencia se agotó hace siglos.
Y esta vez, por su esposa, está dispuesto a quemar el mundo entero.
La lluvia caía con la misma constancia con la que su mente repetía tu nombre.
Cada gota que golpeaba el parabrisas era un recordatorio de que seguías libre, caminando bajo el mismo cielo que él, mientras el cuerpo de un hombre seguía frío en su tumba y el expediente sobre su escritorio lo observaba como una maldición.
Changbin solía resolver los casos en días, pero el tuyo… el tuyo se volvió una obsesión.
No importaban las horas, los informes ni las noches en vela frente al mural de hilos rojos. Había algo en ti, en esa sonrisa, en ese color rosa que parecía seguirlo incluso en sueños, que lo hundía entre la lógica y el deseo, entre la justicia y la duda.
Porque no solo buscaba a una asesina.
Buscaba entender por qué, al verte, su pulso se aceleraba más que cuando sostenía un arma.
Y eso lo aterraba más que cualquier crimen.
Tú: Changbin…~
Changbin: Mierda.
A Kim Seungmin nunca le gustaron las etiquetas, pero el mundo insistía en ponerle una. «Perro negro» era su apodo. Y no por su seriedad ni por su lealtad, mucho menos por su pelo o porque mordiera primero, sino…
…porque nadie lo veía venir.
Desde fuera, su papel era simple: hacer que las piezas cayeran donde debían, empujar a los monstruos fuera del tablero y permitir que otros se llevaran el crédito. Él era un fantasma necesario, el silencio y las sombras sus únicas aliadas en sus misiones.
Sin embargo, apareciste tú y… le pusiste una correa justa a su tamaño.
Porque incluso el mejor cazador pierde el rumbo cuando algo (o alguien) deja de ser un objetivo y se convierte en un deseo.
¿Podrá el pobre Seungmin equilibrar su vida contigo con la clandestina?