Una manera de poner fin de forma natural a las molestias durante esos días y alcanzar el bienestar, es seguir una alimentación sana.
Te recomendamos que consumas naranja, ciruela, pera, pepino, zanahoria, alcachofas.
Mantener una correcta hidratación es fundamental para aliviar los síntomas de la menstruación. Además, ayuda a eliminar la retención de líquidos en el organismo.
La mujer sufre cambios de estados de ánimo continuos por su condición hormonal, por estrés en su vida diaria en su rol como madre, esposa, trabajadora o estudiante, y muchas veces sufre momentos de ansiedad que quiere controlar al ingerir dulces, postres, comida chatarra, gaseosas o refrescos, etc, lo que provocan cambios en su cuerpo.
Los antioxidantes neutralizan el estrés oxidativo causado por los radicales libres y nos ayudan a combatir enfermedades, así como a evitar la aparición temprana de arrugas
Los antioxidantes ofrecen una serie de beneficios para la salud y se han promocionado como una posible prevención de enfermedades. Las investigaciones sugieren que los antioxidantes, de hecho, pueden ser eficaces en la prevención de un gran número de enfermedades relacionadas con la edad.
Los antioxidantes están presentes en frutas y verduras frescas, así como cereales integrales. Las frutas y verduras que tienen colores distintivos luminosos como los tomates rojos, los arándanos púrpura, el maíz morado y las zanahoria anaranjadas, son ricas en antioxidantes.
Algunas de las vitaminas, minerales y compuestos en los alimentos tienen propiedades antioxidantes. Las vitaminas A, C y E se encuentran entre los más conocidos, como son el beta-caroteno, licopeno y selenio. La vitamina E ayuda a aliviar esos síntomas, la vitamina B te reducirá la hinchazón y mejorará tu ánimo. Mientras tanto la vitamina C, junto con el zinc, te asegura una buena salud de los ovarios y sistema reproductivo.
Un remedio popular contra el insomnio es colocar en la almohada flores de lúpulo. Que es un relajante y combate el stress, libera la tensión muscular, alivia de los síntomas de la menstruación y la menopausia.
Tiene una alta concentración de flavonoides y fitoestrógenos que ayuda al sistema hormonal femenino.
La soja también es una rica fuente de proteínas, y contiene otros nutrientes esenciales, como calcio, zinc, potasio y vitaminas del grupo B, que junto con las isoflavonas, la convierten en un potente antioxidante.
Por último, gracias a su poderosa acción nutritiva, las isoflavonas de la soja consiguen reforzar la cohesión celular de la piel y volverla más flexible.
Beneficia al equilibrio hormonal, ayuda a mantener un peso saludable y a controlar la ansiedad, especialmente por los alimentos dulces, pero además brinda los siguiente beneficios:
Ayuda al buen funcionamiento del aparato reproductor femenino.
Previene la formación de quistes en los ovarios y fibrosis en los senos.
Disminuye las molestias premenstruales (cólicos).
Nutrientes esenciales para mujeres jóvenes y adultas.
Complemento ideal para disminuir los efectos del estrés.
Ideal para regularizar funciones hormonales.
Elimina y previene la formación de miomas.
El consumo diario ayuda a normalizar desórdenes en el periodo menstrual.
Mejora la fertilidad en la mujer
Mejora el estado de ánimo.
Rico en Antioxidantes.
Sabor: Nuevo FEM-PLUS sabor a Durazno
A quién beneficia más: Especialmente benéfico para todas las mujeres en todas sus etapas.
Reforzar el sistema inmunológico de forma natural
Las células del sistema inmunológico están programadas para detectar y destruir agentes extraños.
Por tal motivo es importante reforzar tu sistema inmune de forma natural.
El sistema inmunitario, sistema inmune o sistema inmunológico, es el conjunto de estructuras y procesos biológicos que se dan en el interior de un organismo y que le permiten mantener y adaptarse a las nuevas condiciones y a mantener el equilibrio interno frente a agresiones externas.
El sistema inmunológico es el responsable de supervisar y defender continuamente al organismo contra las anormalidades que producen los agentes invasores, como virus y bacterias. Para eso cuenta con un ejército de células que reaccionan cuando hay una infección o un virus.
El sistema inmunitario, que está formado por células, proteínas, tejidos y órganos, defiende a la gente contra gérmenes y microorganismos día tras día.
La mayoría de las veces el sistema inmunitario hace un gran trabajo, manteniéndonos sanos y previniendo posibles infecciones. Se trata de un sistema complejo y maravilloso que se encarga de proteger el organismo.
Como ayudar a tu sistema inmune?
Existente relación entre el sistema nervioso, el endocrino y el inmune, la personalidad juega un papel importante en la alteración del sistema inmune.
Ya que las personas con stress son más proclives a llevar a cabo conductas de riesgo como: fumar o consumir otras drogas, tener un sueño de peor calidad, una alimentación más baja en nutrientes esenciales…
En las personas que gozan de buena salud, el sistema inmunológico puede distinguir entre los tejidos propios del cuerpo y los extraños que lo invaden, tales como virus y bacterias.
En algunos tipo de enfermedades, el sistema inmunológico no funciona correctamente. Cuando esto ocurre, el sistema inmunológico, no identifica la diferencia entre los tejidos propios del cuerpo y los agentes que lo invaden tales como las bacterias y los virus.
Produce por error, inflamación en contra de tejidos o partes del cuerpo normales, tales como las articulaciones, como si éstos fueran agentes extraños que lo invaden. Se desconocen las razones por las que el sistema inmunológico no funciona correctamente.
Las enfermedades que se desarrollan cuando el sistema inmunológico no funciona correctamente se denominan enfermedades autoinmunes.
Los principales órganos del sistema inmune son el bazo, el timo, los ganglios linfáticos, la médula ósea y una red de vasos linfáticos.
¿Cómo apoyar a tu sistema inmunológico naturalmente ?
Como principal factor es la alimentación, esta debe ser equilibrada, por lo que conviene incluir en la dieta grasas monoinsaturadas, presentes en los frutos secos, algunos pescados, aceite de oliva, o de girasol.
De igual modo es importante consumir en una manera significativa productos lácteos, ya que estos contribuyen al fortalecimiento e incremento de las defensas
Los Probióticos
Las bacterias beneficiosas en tu intestino son conocidas como probióticos y son responsables de apoyar la digestión, de la lucha contra los organismos nocivos y de mantener tu sistema inmune en buenas condiciones.
Teniendo en cuenta que el 70% de tu sistema inmune reside en el intestino, mantener el equilibrio de las bacterias probióticas es esencial para nutrir tus defensas inmunitarias.
Los alimentos ricos en probióticos como la Kombucha, el chucrut y el kéfir, o un suplemento probiótico de alta calidad, pueden ayudar a equilibrar tu ratio entre las bacterias buenas y malas.
Un suplemento probiótico como FiberPLus Supreme es otra manera eficaz de fomentar un buen equilibrio.
En la difícil tarea de su mantenimiento, también debemos incluir en nuestra rutina los conocidos como prebióticos, azúcares complejos no digeribles que ayudan a que estos probióticos se mantengan intactos por más tiempo.
Algunos ejemplos de prebióticos son los FOS (fructooligosacáridos), inulina, ajo, cebolla, espárragos, salvado de trigo, salvado de arroz o legumbres.
Limpieza Intestinal
Ya sea que estés en la carretera, en tu computadora, comiendo o durmiendo, es seguro que estás expuesto a toxinas las 24 horas del día.
La mayoría de las toxinas se instalan en tus intestinos para causar estragos en tu salud deteriorando tu sistema inmunológico y debilitando tus defensas.
Las limpiezas intestinales regulares con un limpiador de colon, a base de productos combinados con extracto de Aloe Vera pueden reforzar tu sistema inmunológico, proporcionando un ambiente equilibrado y óptimo para que las bacterias probióticas prosperaren.
Los beneficios positivos de la limpieza intestinal mejoran combinándolo con un buen suplemento probiótico.
El sistema inmune está regulado por nuestros pensamientos
Investigadores aseguran que existe una conexión entre el estrés y la aparición de una enfermedad, aqui algunas sugerencias:
– Empieza modificando tu forma de pensar errónea. Recuerda que tu interpretación de las cosas es un filtro. Si decides pasarlo muy mal, lo pasarás fatal. Si decides que algo te va a afectar pero solo hasta cierto punto, también lo conseguirás si decides ponerte a trabajar tus pensamientos.
– Haz deporte, conoce gente nueva y haz amistades, práctica cosas que te gustan y hacen que “desconectes”.
– No seas tan exigente contigo mismo. Querer conseguir en todo momento la perfección no te llevará a ella, más bien te bloqueará y encima te frustrarás.
Pon lo mejor de ti en cada cosa que hagas pero no intentes dar más de lo que no puedes dar. No se trata de hacer algo perfecto, si no de simplemente hacerlo.
Así como existen factores internos que alteran las funciones en el sistema inmunológico, también existen factores externos, los cuales pueden depender de nosotros mismos y sin embargo no brindamos la atención necesaria.
Por ejemplo: un estilo de vida basado en una alimentación desequilibrada, exposición directa o indirecta al humo del tabaco (Conociendo al último como fumador pasivo), la contaminación ambiental, manejar un nivel de estrés alto, excesos en la actividad deportiva o muscular y en contraparte el sedentarismo, son detalles esenciales pues todo este tipo de actividades cotidianas se encuentran directamente relacionadas con el deterioro del sistema inmunitario.
Al mencionar una dieta equilibrada y variada nos referimos al consumo de todos los nutrientes en su justa medida (grasas, hidratos de carbono, proteínas, vitaminas, minerales).
Otros nutrientes complementarios que pueden ser usados para mejorar la salud del sistema inmune son:
Vitamina E. Presente en el aceite elaborado a base de germen de trigo, oliva y soja, así como también en algunos cereales entre los que encontramos el pan y los cereales.
Vitamina C. Para un consumo alto en esta vitamina podemos encontrar verduras, hortalizas, y frutas. especialmente en cítricos como la naranja y los limones.
Vitamina A. Está presente en los derivados de la leche; también puede ser ingerida al consumir hígado.
Hierro. Este importante elemento presente incluso en nuestra sangre puede ser consumido mediante la ingesta de carnes como el hígado, el pescado e incluso en los huevos.
Zinc y selenio. La ventaja de estos radica en que pueden hacerse presentes en casi todos los alimentos consumidos comúnmente.
Cómo fortalecer el sistema inmunológico
La dieta alcalina nos ayuda a limpiar el organismo y mantener su pH equilibrado, respetando su diseño natural. Cuando nuestro terreno se mantiene oxigenado y libre de toxicidad, el sistema inmunológico también se beneficia de ello, volviéndose más fuerte y robusto.
Pero aun así, el cambio de estación, pone a prueba nuestras defensas. Con la llegada de la primavera, las alergias afloran y nos sentimos más cansados y débiles que de costumbre. Ojos rojos, picor de nariz, tos, eccemas, resfriados tardíos, irritación…
Existen algunas buenas prácticas que demuestran cómo fortalecer el sistema inmunológico y con ello, a disminuir o eliminar la aparición de las llamadas alergias y fatiga típica asociada a la primavera.
En primer lugar, es importante limpiarnos y desintoxicarnos con cierta frecuencia, puesto que nuestros órganos filtradores (pulmones, hígado, riñones y piel) depuran y acumulan constantemente toxinas procedentes de la dieta, nuestras propias funciones metabólicas y otros agentes contaminantes a los que estamos expuestos a diario.
Si no mantenemos limpios dichos órganos, éstos se congestionan y no pueden realizar correctamente sus funciones depurativas, nuestro nivel de acidez aumenta y disminuye el nivel de oxígeno. Entonces aparecen las llamadas alergias, que son en realidad síntomas de una saturación de toxinas en el organismo.
Alcalinizando y desintoxicando el cuerpo, ayudamos a restaurar su equilibrio y buen funcionamiento, contrarrestando las condiciones que causan esas alergias o hipersensibilidad. Podemos limpiar nuestros filtros naturales a través de varios métodos, algunos más suaves y progresivos y otros más intensos y profundos.
¿Cómo funciona la respuesta del sistema inmune ?
La inflamación es la respuesta del sistema inmunológico a los antígenos. Como respuesta a la infección o la lesión, diversas clases de glóbulos blancos se transportan por el torrente sanguíneo hasta el lugar de la infección y solicitan más glóbulos blancos. Cuando la amenaza desaparece, la inflamación cede.
Para realizar eficazmente su labor este emplea una sustancia compuesta de células encargadas de atacar cuerpos extraño.
Conocidas como leucocitos o glóbulos blancos, anticuerpos, citoquinas, macrófagos y neutrófilos, entre otros; dichas unidades se encargan de la detección temprana y eficaz de agentes patógenos que pueden incrementar el riesgo de padecer una enfermedad o infección.
Teniendo en cuenta que este proceso es complicado, ya que la mayoría de los agentes patógenos suele reproducirse a una velocidad significativa a lo largo del cuerpo, por esto mismo para contrarrestarlas el sistema inmune desarrolla múltiples mecanismos inteligentes que reconocen y neutralizan estos organismos, evitando así que se diseminen a lo largo del cuerpo.
A pesar de tener un sistema tan completo, en ocasiones puede presentarse un fenómeno conocido como inmunodeficiencia, la cual se refiere al trastorno y deficiencia del sistema inmunitario.
Esta falencia se caracteriza por tornar los procesos inmunes menos activos de lo normal, algo así como bajar la guardia; es aquí cuando desafortunadamente se crea un ambiente que favorece el proceso de replicación de las células malignas presentes en un organismo, produciendo en consecuencia enfermedades de todo tipo, algunas llegando a ser altamente nocivas para la salud, incluso pueden llegar al punto de ocasionar la muerte.
25 de noviembre de 2020 Comunicado de prensa
Hasta 5 millones de muertes al año podrían evitarse si la población mundial fuera más activa. En un momento en el que muchas personas están obligadas a permanecer en casa debido a la COVID-19, las nuevas Directrices de la OMS sobre actividad física y hábitos sedentarios presentadas hoy hacen hincapié en que todas las personas, sea cual sea su edad y capacidades, pueden ser físicamente activas y en que cada tipo de movimiento cuenta.
Las nuevas directrices recomiendan por lo menos de 150 a 300 minutos de actividad física aeróbica de intensidad moderada o vigorosa por semana para todos los adultos, incluidas las personas que viven con afecciones crónicas o discapacidad, y un promedio de 60 minutos al día para los niños y adolescentes.
Las estadísticas de la OMS muestran que uno de cada cuatro adultos y cuatro de cada cinco adolescentes no realizan suficiente actividad física. Se estima que, a nivel mundial, esto cuesta US$54 000 millones en atención sanitaria directa y otros US$14 000 millones por la pérdida de productividad.
La actividad física regular es fundamental para prevenir y ayudar a manejar las cardiopatías, la diabetes de tipo 2 y el cáncer, así como para reducir los síntomas de la depresión y la ansiedad, disminuir el deterioro cognitivo, mejorar la memoria y potenciar la salud cerebral.
En las directrices se alienta a las mujeres a mantener una actividad física regular durante el embarazo y después del parto. También se destacan los valiosos beneficios de la actividad física para la salud de las personas con discapacidad.
Se aconseja a los adultos de edad avanzada (65 años o más) que añadan actividades destinadas a reforzar el equilibrio y la coordinación, así como el fortalecimiento de los músculos, para ayudar a prevenir las caídas y mejorar la salud.
«La actividad física es fundamental para la salud y el bienestar, ya que puede ayudar a añadir años a la vida y vida a los años», dijo el Director General de la OMS, Dr. Tedros Adhanom Ghebreyesus. «Cada movimiento cuenta, especialmente ahora que estamos haciendo frente a las limitaciones derivadas de la pandemia de COVID-19. Todos debemos movernos cada día, de forma segura y creativa».
Toda actividad física es beneficiosa y puede realizarse como parte del trabajo, el deporte y el ocio o el transporte (caminar, patinar y montar en bicicleta), pero también del baile, el juego y las tareas domésticas cotidianas, como la jardinería y la limpieza.
«La actividad física de cualquier tipo y de cualquier duración puede mejorar la salud y el bienestar, pero más es siempre mejor», dijo el Dr. Ruediger Krech, Director de Promoción de la Salud de la Organización Mundial de la Salud, quien añadió que, «si debes pasar mucho tiempo sentado, ya sea en el trabajo o en la escuela, debes hacer más actividad física para contrarrestar los efectos nocivos del sedentarismo».
«Estas nuevas directrices ponen de relieve lo importante que es para nuestros corazones, cuerpos y mentes mantenerse activos, y cómo los resultados favorables benefician a todas las personas, independientemente de su edad y capacidades», dijo la Dra. Fiona Bull, Jefa de la Unidad de Actividad Física que dirigió la elaboración de las nuevas directrices de la OMS.
La OMS alienta a los países a que adopten las directrices mundiales para elaborar políticas nacionales de salud en apoyo del Plan de acción mundial sobre actividad física 2018-2030 de la OMS. El plan fue acordado por los líderes mundiales de la salud en la 71.ª Asamblea Mundial de la Salud en 2018 con el objetivo de reducir la inactividad física en un 15% para 2030.