En esta región predomina el clima tropical humedo.
El turismo es la principal actividad económica, especialmente en Puerto Vallarta, uno de los destinos turísticos más populares de México. Además, se practica la pesca y la agricultura de productos tropicales.
Puerto Vallarta combina lo moderno con lo tradicional. Es un destino cultural y turístico de renombre internacional, con influencias internacionales, pero también con una fuerte presencia de la cultura mexicana, visible en sus mercados, festividades y arte.
Se conforma de las siguientes regiones
Atenguillo, Guachinango, Mixtlán, San Sebastián del Oeste,Cabo Corrientes, Mascota, Puerto Vallarta y Talpa de Allende
El Tlatoanazgo de Atenquilitl, conocido hoy como Atenguillo, estaba compuesto por varios señoríos tributarios, como Ostotipac y Tepique. Sus habitantes hablaban cuyuteca y adoraban a “atlaquiahuitl”, el dios de las lluvias. La conquista de Atenguillo ocurrió en 1525, cuando Francisco Cortés otorgó la encomienda de Tenamaxtlán a Pedro Gómez y Martín Monje. En 1539, el cacique Don Juan se rebeló contra el gobernador Francisco Vázquez de Bracamonte. En el siglo XVIII, Atenguillo fue un "pueblo de visita". En 1885, se convirtió en municipio por decreto, junto con Mixtlán y Guachinango.
Guachinango fue un señorío independiente, ubicado cerca del cerro de San Francisco. Los habitantes cultivaban maíz y frijol, y practicaban rituales religiosos. Hablaban náhuatl. En 1526, llegó Francisco Cortés. La fundación de Guachinango ocurrió entre 1543 y 1545 como centro minero. Fue evangelizado por los franciscanos y destacó por la producción de plata. Guachinango participó en la Independencia y la Revolución Cristera. En 1885, se elevó a municipio. Tras la Revolución, hubo intentos de reactivar la minería. En los 80s, resurgió la minería y en 1992 se completó la carretera a Guachinango. En 1994, se inauguró el Museo Histórico.