En la era precolombina, según varios arqueólogos, existieron algunas tribus aborígenes en el sector costanero del Cantón Playas. Una de las más extensas de esas comunidades fue la de los huancavilcas y los Chopoyas, que significa "vertiente de agua". En las cercanías a Playas existieron varios otros pueblos como los Cruz, Mite, Yagual y los Lindao. En general los Chopoyas, Lindao, Tomalá, Yagual, Mite, Cruz y otros pequeños pueblos, formaban una confederación aborigen que sobrevivió hasta la conquista española. En la era colonial, una pequeña comunidad de pescadores empezó a crecer hasta convertirse en un importante puerto para el desarrollo de la pesca.
Alrededor de 1901, varias personas con poder político y económico de Guayaquil, decidieron inspeccionar la zona como parte del proyecto de convertir a Playas en un balneario, lo cual llegó a darse debido a sus recursos naturales y ubicación geográfica. La localidad empezó a crecer turísticamente. El crecimiento que experimentó la población de Playas desde su designación en calidad de balneario hizo que el general Eloy Alfaro declarara la parroquialización del sector. El 9 de marzo de 1910, se creó la parroquia rural General José de Villamil, la cual pertenecía al cantón Guayaquil. Más tarde, en 1948 se inauguró la carretera Guayaquil-Playas, la cual consistía de 96 km.
En 1960, varios pobladores impulsaron el primer proyecto para la conformación del cantón y aunque no ocurrió lo esperado, en 1970, se volvió a discutir de este tema. La cantonización de Playas fue una lucha Cívica Patriótica que tuvo como gestores algunos personajes, en las distintas épocas de la existencia de Playas, así en los años de 1.969, el Sr. Rafael Guerrero Valenzuela dio la idea y luego también el Ab. Zenón Macías Tomalá en los años 1.972, con la ayuda de la Asociación de Estudiantes Universitarios que la integraban el egresado de ingeniera. Gabino De la A Escalante, el Dr. Héctor Onshón Onshón, etc. de igual manera pidió ayuda a los dirigentes barriales y de instituciones que se reunían en el cuerpo de Bomberos de Playas, en una de las reuniones se acordó recaudar fondos, con la venta de bonos Patrióticos que servían para financiar el proyecto.
El 21 de febrero de 1988 el Dr. Héctor Onshón Onshón renuncia con carácter irrevocable a la presidencia del Comité Pro-cantonización, ante los miembros, y en esa misma noche los integrantes del comité eligen una nueva directiva quedando integrada de la siguiente manera: Arq. Gabino De la A Escalante, presidente, Tlgo. Pesq. David García Escalante, vicepresidente, el Sr. Martín Armando Crespín Eugenio, tesorero; al Sr. Patricio Quinteros Quinde, como secretario. Para 1984 se organizó un comité que logró la aprobación del proyecto en primera instancia, sin embargo surgió una oposición que impidió el proyecto.