Villa Lúcumo nació hace muchos años, de la mano de mi abuelo, quien con mucho esfuerzo y dedicación construyó una avícola que durante años fue parte de nuestra familia.
Con el tiempo, mi padre tomó ese legado y lo transformó en algo nuevo: una casa pensada para reunirnos, compartir y guardar recuerdos. Soñó con crear un lugar que fuera parte de los momentos importantes de nuestra familia y que siguiera creciendo con cada historia.
Hoy somos la tercera generación y Villa Lúcumo sigue siendo, ante todo, una casa familiar. Una casa que ha visto crecer a nuestra familia y que ahora también abre sus puertas para que otras familias puedan escribir aquí sus propias historias.
Nuestra casa está pensada para recibir a adultos y familias, por lo que no aceptamos quinceañeros ni fiestas de promoción. También para cuidar el ambiente y la tranquilidad de la casa, tampoco permitimos orquestas, bandas, música en vivo, karaoke ni fuegos artificiales.