¡Hola! Quiero presentarme contándote un poquito de mí y mi historia con la Sabiduría Maya.
Soy Analía Cristina Molinari, argentina, nacida en una ciudad al lado del mar. Cuando era chica esperaba ansiosa que llegaran las clases que hablaban de Incas, Mayas y Aztecas. Saber un poco más, descubrir nuevos datos, preparar las láminas… forman parte de recuerdos intensos y hermosos de mi niñez. El interés sobre la historia de estos pueblos en la adolescencia se fue durmiendo pero fue reemplazado por el amor al arte precolombino que no es más que contar esa historia desde un lugar más sutil, más mágico y también más hermético. En la Universidad, sin saberlo, incorporé otro aspecto, las matemáticas, ya que recibí el título de Ingeniera Química.
Crecí, ejercí mi profesión, formé una familia y en un momento de mi vida llegué a esa crisis existencial a la que muchos llegamos cuando no escuchamos nuestro corazón. En medio de esa movilización interna comencé a estudiar el Encantamiento del Sueño con Liliana Scaringi, mi primer y querida maestra. Toda esta cosmovisión me fascinó y me ayudó mucho. En poco tiempo y producto de esa crisis, decidí dejar mi trabajo.
Ese mismo día en que me retiré, una amiga me invitó a ofrecer el Calendario Maya juntas a un grupo de interesadas. En ese momento, ni remotamente pasó por mi cabeza que seguiría haciéndolo hasta el día de hoy y que eso cambiaría mi vida. Y ya han pasado 20 años…
Durante todo este tiempo he dado cursos presenciales, talleres, conferencias. Viajé a Méjico y Guatemala y leí (lo sigo haciendo) todo lo que encontré sobre los Mayas yucatecos, los de Guatemala, José Argüelles y otros investigadores, tanto historia, arqueología, arqueoastronomía, arte… sin embargo, lo que más me ha marcado y transformado, o sea ayudado a ser más auténtica, es seguir las energías mayas día a día. A lo largo de estos años las he vivenciado y registrado rigurosamente, mis capacidades de sentir y razonar, poco a poco se fueron amalgamando para hacerme notar de una manera asombrosa que la vida es mágica y sincrónica, que hay lugar para todo y que nada debe ser excluido y todo respetado. Que los momentos que vamos viviendo, sean armoniosos o no, al ponerlos en contexto dentro de las energías mayas siempre les encontramos algún porqué y para qué que nos colocan en un lugar mejor, llevándole paz a nuestro corazón. No podría haber sostenido durante tanto tiempo la transmisión de esta herramienta si no fuera verdadera, sería imposible.
Hoy, mi necesidad es seguir ofreciendo este maravilloso legado que los Mayas nos dejaron ampliando maneras y desde ahí es que ofrezco esta página, con el amor y respeto de siempre, teniendo la convicción que todxs podemos acceder fácilmente a este regalo.
Así que si bien mi crisis personal me preparó, no fui yo quien eligió, a priori, que mi nuevo camino fuera de la mano de la Cosmovisión Maya, sino que fueron ellos los que me encontraron a mí, me ayudaron y regalaron esta tarea. Y, como siempre digo, acá también espero estar a la altura de las circunstancias siendo el puente entre tu necesidad de saber qué es y para qué sirve el Calendario Maya y su inmensa sabiduría esperando ser escuchada y practicada.
Inlak´ech (Yo soy otro Tú).