La fisioterapia es una rama de las ciencias de la salud que utiliza los agentes físicos (elementos naturales) para restaurar la función una vez perdida o evitar que se pierda en individuos o poblaciones.
Como profesión sanitaria y universitaria está centrada en el movimiento y la función humanos y en maximizar su potencial. Se sirve de técnicas físicas para favorecer, mantener y restaurar el bienestar físico, psicológico y social, teniendo en cuenta las variaciones en el estado de salud. Es decir, tiene en cuenta la globalidad del paciente en el tratamiento.
Por tanto estamos hablando de tratamiento mediante la naturaleza o terapia natural centrada en el movimiento. El movimiento es un elemento esencial de la salud y el bienestar, y depende de la función integrada, coordinada del cuerpo humano a distintos niveles. El movimiento es útil y se ve afectado por factores internos y externos. La fisioterapia se dirige a las necesidades de movimiento.
Esta idea de agentes físicos, movimiento, naturaleza, lógicamente no es nueva. En la antigüedad siempre se han usado técnicas físicas: masajes, hidroterapia, gimnasia, el sol etc.
La fisioterapia posee una base científica, está comprometida con la extensión, aplicación, evaluación y revisión de las evidencias (pruebas científicas) que la sustentan. Por lo tanto se basa en la mejor evidencia científica y en la evidencia clínica (experiencia clínica) utilizadas mediante un juicio clínico. Esto es más importante que las técnicas usadas, sin ello, sólo se aplicarían técnicas sin tener en cuenta el verdadero problema del paciente. Esto garantiza una mejor orientación del diagnóstico y evita que el tratamiento se aplique según unas determinadas creencias y busque el problema real del paciente.
Una de las técnicas físicas más conocidas y características para restaurar la función a través del movimiento es la terapia manual (masajes, movilizaciones y manipulaciones articulares, neurales, aparato respiratorio, linfáticas, fasciales, puntos gatillo, etc.). Pero hay muchas más técnicas, como el ejercicio terapéutico, educación terapéutica, reeducación postural, punción seca (uso de agujas) y un largo etcétera. Además se pueden usar distintos tipos de corrientes eléctricas, láseres, animales, el clima, el sol u otras energías que puedan ayudar como parte de un tratamiento.
Cuando hablamos de terapias manuales o uso de las manos como terapia siempre se piensa en un masaje pero realmente es cualquier actuación con la mano en cualquier problema de salud. Por tanto se puede usar en pacientes con problemas del aparato respiratorio, ginecológicos, vasculares etc.
Con el ejercicio terapéutico ocurre igual, se puede prescribir para un problema traumatológico como un esguince, pero también en pacientes con dolencias cardiacas, neurológicas, etc. Se usan técnicas en piscinas, técnicas de estabilidad, equilibrio, máquinas o mecanoterapia, integración de Yoga, Pilates o cualquier tipo de movimiento que induzca a la mejora del paciente.
Otro ejemplo es la reeducación postural del tono, sinergias y patrones neuro-motores patológicos que se usa en pacientes con problemas neurológicos como en niños con parálisis cerebral, lesionados medulares, esclerosis múltiple etc.
También se usan agujas de distintas formas. Por un lado la punción seca usa la aguja para desactivar puntos gatillo, principalmente en dolores musculares pero también en dolencias relacionadas con el sistema nervioso como la espasticidad. También se usa la acupuntura desde una concepción energética u oriental o alguna vertiente más occidental. Además cualquier técnica con agujas puede ser reforzada por el uso de otra técnica, por ejemplo la electroterapia. Esto permite dar estímulos al cuerpo, diferentes a los provocados por la aguja por sí sola o llegar a puntos gatillo poco o nada accesibles con la mano.
El estudio de la corriente eléctrica como terapia se denomina electroterapia. Muchas veces olvidada por los fisioterapeutas debido a su uso inadecuado y simplista ya sea en consultas privadas o aseguradoras y sin embargo tiene múltiples utilidades. Puede ayudar a aplacar dolores, permite diagnosticar lesiones, mejorar la recuperación de músculos y nervios, puede combinarse con ejercicios obteniéndose más beneficios, usarse junto con acupuntura (electro acupuntura) etc.
Es decir, cualquiera de los fundamentos técnicos de la fisioterapia se puede usar en cualquier paciente, siempre que esté bien indicado y se esté especializado como para tratar un tipo determinado de patologías. Sirva de ejemplo una técnica manual para mejorar la capacidad respiratoria de un enfermo pulmonar. La técnica manual aquí debe adecuarse al conocimiento de fisiopatología del aparato respiratorio.
Lo fundamental es que no se aplica una técnica sobre el paciente, se aplica un conjunto de conocimientos científicos mediante el juicio clínico de acuerdo con un paciente concreto en un momento determinado.