Daniel y Ana Karen Benavides son un matrimonio de Mazatlán, Sinaloa, México, que conoció a Jesucristo en el año 2009 y que desde entonces ha procurado seguirle y servirle en su iglesia local y en los diferentes lugares donde Dios les ha abierto puertas.
Llevan 6 años de matrimonio y son padres de un pequeño niño de 3 años llamado Pablito. Como familia, buscan crecer juntos en su relación con Dios y reflejar a Cristo en su hogar.
Ambos forman parte de Centro Cristiano Espíritu y Verdad, en Mazatlán, donde han crecido en su fe y han tenido la oportunidad de servir durante estos años en diferentes áreas del ministerio.
Daniel es ingeniero civil de profesión y escritor de El cristiano de la familia, un libro que nace de su experiencia como creyente y de su deseo de reflexionar sobre lo que significa seguir a Cristo dentro de la propia familia.
Desde que conoció a Cristo en 2009, ha servido en diferentes áreas de la iglesia. Ha sido líder de jóvenes, misionero y parte del ministerio de alabanza, además de participar en la predicación y enseñanza de la Palabra de Dios dentro de su iglesia local.
Durante dos años, Daniel y Ana Karen sirvieron como misioneros en una comunidad de Elota, Sinaloa, donde estuvieron a cargo de la enseñanza y ministración de la iglesia de aquella comunidad. Esta experiencia marcó profundamente su vida y su manera de entender el servicio a Dios.
A lo largo de los años, Daniel también ha tenido la oportunidad de compartir enseñanzas, predicaciones y el contenido de su libro en diferentes iglesias y lugares, cada vez que Dios ha abierto las puertas para hacerlo.
Actualmente sirve junto con Ana Karen como líder de un grupo en casa de matrimonios jóvenes en su iglesia local y continúa participando en el ministerio de alabanza.
Además de su profesión y servicio ministerial, Daniel es esposo y padre de Pablo, su hijo, una parte fundamental de su vida y de su experiencia cotidiana al buscar vivir la fe dentro de su propio hogar.
Ana Karen también conoció a Cristo en 2009 y desde entonces ha permanecido sirviendo en su iglesia local.
Es trabajadora social de profesión y actualmente se dedica principalmente a su hogar y a su familia.
A lo largo de su caminar con Cristo ha servido como líder de jóvenes y misionera, además de participar en diferentes áreas de servicio dentro de la iglesia.
Durante los dos años que ella y Daniel sirvieron como misioneros en Elota, Sinaloa, ambos trabajaron juntos en la enseñanza y ministración de la iglesia de aquella comunidad.
Actualmente, Ana Karen también sirve junto con Daniel como líder de un grupo en casa de matrimonios jóvenes, donde tienen la oportunidad de acompañar a otros matrimonios, compartir la Palabra de Dios y crecer juntos en esta etapa de la vida.
La historia de Daniel y Ana Karen no se ha construido solamente alrededor de los ministerios en los que han servido, sino también alrededor de su vida como matrimonio y familia.
A través de los años han aprendido que la fe no se limita a lo que sucede dentro de una iglesia. También se vive en el hogar: en el matrimonio, en la crianza de los hijos, en las decisiones cotidianas, en la manera de relacionarse y en la forma de amar y servir a los demás.
Vida Plantada nace como una expresión de ese caminar.
Desde su propia experiencia, Daniel y Ana Karen desean compartir lo que han aprendido, seguir creciendo en Cristo y poner al servicio de otros los recursos, enseñanzas y experiencias que Dios les ha permitido recibir.
No se presentan como personas que tienen todo resuelto, sino como dos creyentes que continúan aprendiendo y creciendo en la gracia de Dios, con el deseo de que sus vidas, su matrimonio y su familia permanezcan firmemente plantados en Cristo.
Esta es parte de su historia. Esta es parte de lo que dio vida a Vida Plantada.