Esta piscina es la tradicional, la encontramos en la mayoría de las viviendas particulares y también en hoteles y club mas antiguos.
El agua de la piscina circula por medio del skimmer (hueco que se observa en la parte superior de la piscina) y a través del cual limpia el agua de la superficie y la introduce en el sistema de canalización, para su posterior limpieza y desinfección.
Son piscinas que se encuentran por lo general en hoteles, resorts, spas, centros termales, complejos turísticos y también han comenzado a ser atractivas en residencias particulares.
El espejo de agua rebosa o supera los niveles del borde, dándole un efecto único y atractivo.
El desborde continuo de agua permite retirar la suciedad de manera automática, debido a que la corriente expulsa la suciedad hacia el desborde.
Esta piscina se caracteriza por que genera una sensación de continuidad entre el terreno y el espejo de agua.
El desborde del agua se produce en todo el perímetro de la piscina, mediante una rejilla que la rodea.
Si fuera una piscina de forma rectangular, el desborde estaría presente en los 4 lados.
Su nombre es debido al efecto óptico que produce el no ver el final por donde se va el agua. Así, si nos encontramos en una zona junto al mar, puede llegar a dar la sensación de que continúa con el agua del mar, de ahí lo de infinito.
En estas piscinas el desborde se produce por algunos sectores del perímetro de la piscina.
Destacan por su gran atractivo estético.
Son piscinas en las que se busca no diferenciar dónde se encuentra dicho desborde. El agua puede desaparecer a través de una pequeña junta, de modo que desde el exterior no se distinga bien dónde va.