Al notar que el pájaro llegó igual, Alberth se sorprendió mucho y dió por sentado que la máquina ya era segura para el uso de otros seres vivos. Al estar contento por su descubrimiento, el mismo quiso ser el primero en utilizarla. El científico presiona el botón y al llegar al otro lugar sale inmediatamente de su casa para ver cómo son las cosas por fuera. Alberth nota que en esa dimensión está completamente solo y entra en desespero, pues no entiende la situación. Debido a esto, regresa al sótano de su casa y presiona de nuevo aquel botón para intentar reversar todo. Sin embargo se da cuenta que nada sucede y no sabe la razón. Luego de unos meses de buscar la falla y a punto de terminar los alimentos que se encuentran en su casa, él cree haber encontrado el error en la dimensión actual. Hace los arreglos pertinentes y presiona el botón.