Los beneficios de las velas varían de acuerdo al aroma que tengan, pero pueden llegar a ser de gran ayuda para aliviar distintos males físicos y emocionales o solamente para relajarse después de un día complicado.
La aromaterapia conecta la mente con el cuerpo a través del olor de aceites esenciales de plantas o frutos. Al igual que pasa con el poder relajante de los inciensos, las velas aromáticas tienen distintos beneficios terapéuticos entre los que se encuentran los siguientes:
Relajar la mente y el cuerpo
Combatir la depresión
Aumentar la concentración
Aliviar los síntomas del resfriado
Revitalizar el ambiente
Mitigar dolores de cabeza
Ayudar a dormir y evitar el insomnio
Combatir la fatiga y el estrés
Quién puede resistirse a un espacio que huele delicioso, donde la luz de una vela transmite tranquilidad y te invita a relajarte. Si tú también te identificas con esta sensación y la disfrutas, toma nota de estos trucos para que tus velas aromáticas duren más tiempo:
Las velas siempre deben tener una mecha de entre 3 y 6 milímetros. Es recomendable mantener ese tamaño siempre y eliminarle el residuo negro que se le forma hasta arriba al pabilo después de cada quema; esto ayudará a que su luz sea más limpia y brillante.
Evita apagar tus velas artesanales antes de que toda la capa superior se haya derretido. Lo que pasa es que si no dejas que se derrita esta parte, se irá hundiendo la cera alrededor de la mecha y poco a poco será más difícil encenderla.
Esto podría ser muy obvio pero en realidad no lo es. Además de hacer más probable que se apaguen tus velas, las corrientes de aire aceleran su combustión y provocan que se ensucie el envase con manchas negras. Sucede lo mismo con el aire acondicionado o los ventiladores, también es mejor evitarlos.
Esta es quizá la mejor razón para usar jabones artesanales: la mayoría de sus ingredientes son naturales, algunos incluso de origen botánico. Gracias a esto, tienen muchas propiedades para la piel y los beneficios de cada ingrediente se aprovechan al máximo, tales como la aromaterapia, humectación o tonificación, entre otros.
Manténlos en un lugar seco.
Usa una jabonera que permita un buen drenaje.
Úsalos con agua tibia, no caliente.
Si no puedes tenerlos en un lugar seco, puedes cortarlos en trozos pequeños para irlos usando poco a poco.
Utiliza una toallita o una esponja sostenible para hacer más espuma con menos jabón.
La vida útil de un jabón artesanal puede ir desde los 3 hasta los 6 meses según sus ingredientes, el método de creación y el clima en el que te encuentres. Para que tus jabones artesanales duren el mayor tiempo posible, pon en práctica los siguientes consejos: