¡La de cosas que hay que ver! ¿Os queréis creer que he tenido que intervenir con energía en la APCD (Asociación de Perros Callejeros con Dignidad) para abrirles los ojos a sus componentes? Por más que lo pienso, no lo puedo entender. ¡Mira que dejarse manipular de ese modo! ¡Increíble!
Resulta que la APCD siempre ha sido una asociación modélica en su organización y comportamiento para otras asociaciones perrunas. Todas la han admirado profundamente. Los perritos y las perritas que forman parte de ella siempre han sabido comunicarse con libertad, educación y respeto.
Además, en la APCD siempre han admitido a cualquier colega, fuese el que fuese su lugar de origen, su color de pelo, sus costumbres… siempre, naturalmente, que estas no fueran en contra de los derechos perrunos.
Pero un día llegó a la Asociación un perro un poco chulo, de esos que se creen lo más de lo más, de nombre Ombliguillo, y comenzó a liarla. Primero reunió a los colegas más grandes y los convenció de que los perros más pequeños solo tenían derecho a expresar pensamientos pequeños.
Tiempo después, Ombliguillo, no contento con lo que había conseguido, se reunió con los perros más delgados y los convenció para que se negaran a escuchar a los más gordos, argumentándoles que eran unos pesados. Y los muy bobos se lo creyeron.
Además, Ombliguillo llegó a convencer a todos los que forman la Asociación de que necesitaban un verdadero jefe para decirles en cada momento lo que debían hacer, y que ese jefe era él.
Cuando todo esto llegó a mis oídos, no lo dudé ni un momento. Me presenté en el descampado donde conviven y les dije, muy enojado:
–Amigos y amigas, estoy muy decepcionado. ¿Cómo habéis consentido que vuestros principios hayan desaparecido de este modo? ¿Acaso no os acordáis del ejemplo que habéis sido para los demás?
–Es que Ombliguillo ha dicho que… Es que ha prohibido…. –me contestaron unos y otras.
Cuando se presentó Ombliguillo con cara de pocos amigos, le dije todo lo que pensaba de él. Los demás perritos y perritas, de repente, parecieron despertar de su ceguera, y cada vez más animados, expresaron que querían que todo volviera a ser como antes.
Y así espero que sea. De momento han decidido echar de la Asociación a Ombliguillo. Y parece que todo vuelve a la normalidad.