WRATH
Ira
WRATH
Ira
¿Estás cansado de que siempre te recuerden lo que hacés mal?
Yo sí. Lo estuve durante años.
"¿Otra vez te olvidaste?", "¡Nunca hacés nada bien!", "Sos un problema."
Una tras otra, como cuchillos chiquitos. Nadie veía la sangre, pero yo sí. Adentro mío, algo sangraba todos los días.
Hasta que ayer dejé de disculparme.
No grité. No lloré. No expliqué nada. Solo cerré la puerta, despacio.
Y cuando me preguntaron por qué estaba tan callado, les sonreí.
Ahora ellos están en silencio.
Muy en silencio.
Por primera vez, nadie me recuerda lo que hice mal.
Porque ahora yo soy lo último que van a recordar.
Tranquilo, estas imágenes solo son una ilustración de lo que podría llegar a pasar si alguien libera toda su ira, cosa que jamás les va a pasar.
Sólo esperaron a ese día para advertirle
Mi enojo solía ser una chispa. Pero desde hace semanas, cuando me altero, empiezo a oír voces. Me dicen cosas que quiero hacer cosas que no debería pensar. Hoy obedecí. Y no dejaron de aplaudir