El 24 de abril de 2010, se fundó Servicio de Seguridad Legionario (S.S. Legionario) con una visión clara: profesionalizar la vigilancia física en Bolivia mediante el rigor y la estrategia. El nombre fue una declaración de principios, inspirada en la disciplina, el valor y la impecable estructura organizativa de las legiones romanas.
Esta identidad se plasmó en nuestra simbología original, adoptando el águila y los laureles como emblemas de triunfo y compromiso ético. Desde nuestros primeros seis meses, el crecimiento fue exponencial, alcanzando rápidamente los primeros 10 puestos operativos gracias a un equipo administrativo y uniformado enfocado en la excelencia.
En agosto de 2019, iniciamos un proceso de expansión mediante la planificación de una fusión estratégica. A pesar de los desafíos globales impuestos por la pandemia de COVID-19 en 2020, la estabilidad de nuestra empresa y la protección de nuestro capital humano fueron la prioridad absoluta.
Tras capacitar a todo nuestro personal en protocolos de bioseguridad y gestión de crisis, retomamos las negociaciones para consolidar nuestra unión con la empresa SVFP (Servicio de Vigilancia Física Privada). Esta resiliencia nos permitió no solo proteger las fuentes de trabajo, sino fortalecernos como un referente de eficiencia en el sector.
El 4 de abril de 2021, esta evolución culminó en el nacimiento de la Unidad Privada de Seguridad y Vigilancia (UPSV). Nuestro logotipo actual rinde homenaje a nuestras raíces al mantener el águila imperial e integrar el lente óptico de SVFP, simbolizando la unión entre la vigilancia tradicional y la precisión tecnológica moderna.
Hoy, bajo el Plan Estratégico y Operativo Maestro 2026-2031, UPSV se consolida como una organización que combina la energía de una empresa joven con la madurez de una trayectoria probada. Nuestra prioridad absoluta es y será siempre la satisfacción y protección de nuestros clientes, el epicentro de toda nuestra operatividad táctica.
BORDADO DE QUEPI (GORRA) y PECHO DE LA CAMISA