El legado familiar detrás de cada pieza
Cada una de nuestras piezas cobra forma sobre nuestra fiel máquina de coser Necchi, una reliquia heredada de tres generaciones atrás que mantiene intacta su mecánica de hierro y precisión. Este puente entre el pasado y el presente nos permite coser cada fibra con una resistencia superior, honrando los oficios de antaño.
La marca nació en Italia en 1919 de la mano de Vittorio Necchi, quien usó la fundición de hierro de su propia familia para empezar a fabricar máquinas de coser robustas.
A diferencia de las máquinas modernas que tienen piezas de plástico, las Necchi de esa época son de hierro fundido macizo. Duran generaciones enteras porque están diseñadas para soportar trabajo pesado sin desgastarse, destacándose por una precisión mecánica que resiste el paso de los años.
La materia prima
Trabajamos principalmente con cordón de algodón y yute, fibras vegetales elegidas por su origen natural, su resistencia estructural y su biodegradabilidad al término de su ciclo de vida.
El cordón de algodón aporta flexibilidad y suavidad al tacto, ideal para piezas de uso diario que están en contacto con las manos; mientras que el yute —conocido históricamente como la "fibra dorada"— ofrece una rigidez orgánica y una firmeza ideal para dar estructura y sostén a organizadores y canastos.
Antes de transformarse, cada fibra se presenta en bobinas y rollos continuos que preservan la tensión justa del material. Seleccionar estas materias primas en su estado más puro nos permite asegurar que, al concluir su vida útil, vuelvan a la tierra de manera armónica, sin dejar residuos plásticos.
Hilos, carreteles y precisión técnica
El proceso de costura sobre fibras de gran calibre exige componentes específicos que garanticen la estabilidad estructural. Utilizamos conos de hilo, diseñados para soportar la fricción constante y la tensión elevada que requiere la técnica de costura en zigzag sobre cordones rígidos.
En la parte interna de la máquina, los carreteles metálicos y el sistema de bobina inferior juegan un papel fundamental: regulan el acople exacto entre el hilo superior y el inferior para que cada puntada mantenga una tracción uniforme y firme, evitando deformaciones en la pieza.
Finalmente, el trabajo se complementa con herramientas manuales de ajuste y precisión —como punzones/descosedores y guías— que permiten manipular la fibra milimétricamente durante el avance. Este dominio técnico asegura que las uniones sean prácticamente imperceptibles y de una durabilidad excepcional.