Muchos creen que los 12 Pasos comenzaron dentro de grupos de Alcohólicos Anónimos, y mientras que si se formalizaron allí, los 12 pasos nacieron en la Palabra de Dios. El fundamento de los 12 Pasos son los principios que miramos repetidos desde el Antiguo Testamento atravez de los 10 Mandamientos y luego resumido en 2:
Mateo 22:36-40 (NTV)
Maestro, ¿cuál es el mandamiento más importante en la ley de Moisés? Jesús contestó: —“Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente." Este es el primer mandamiento y el más importante. Hay un segundo mandamiento que es igualmente importante: “Ama a tu prójimo como a ti mismo." Toda la ley y las exigencias de los profetas se basan en estos dos mandamientos.
En Un Nuevo Día, hemos tomado estos pasos y los hemos aplicado a nuestra restauración y madurez espiritual. Creemos que no importa cuanto tiempo llevemos en la Iglesia, 2 dias o 30 años, necesitamos crecer y madurar mas y mas. Algunos de estos principios ya no se practican en las Iglesias, algunas veces se mencionan pero no se enseñan así que el resultado es una congregación superficial y centrada en si misma...
Nuestro deseo no es condenar a NADIE dentro o fuera de la Iglesia, sino darle a cada quien la herramienta para mejorar su relación con Dios y aprender a caminar con El, a conocer a Dios de una manera profunda.
Mateo 7:21-23
No todo el que me llama: “¡Señor, Señor!” entrará en el reino del cielo. Solo entrarán aquellos que verdaderamente hacen la voluntad de mi Padre que está en el cielo. El día del juicio, muchos me dirán: “¡Señor, Señor! Profetizamos en tu nombre, expulsamos demonios en tu nombre e hicimos muchos milagros en tu nombre”. Pero yo les responderé: “Nunca los conocí. Aléjense de mí, ustedes, que violan las leyes de Dios”.
Reconozco que no soy Dios y que mi vida está fuera de control. Admito que no tengo el poder sobre mis adicciones y comportamientos compulsivos y que mi vida llegó a ser inmanejable. “Yo sé que en mí, es decir, en mi naturaleza pecaminosa, nada bueno habita. Aunque deseo hacer lo bueno, no soy capaz de hacerlo” (Romanos 7:18)
Admito que solamente Dios me puede restaurar por completo. En una forma sincera creo que Dios existe, que le intereso y que Él tiene el poder para ayudarme en mi restauración. “Pues Dios es quien produce en ustedes tanto el querer como el hacer para que se cumpla su buena voluntad” (Filipenses 2:13).
Tomo la decisión de entregar mi voluntad y mi vida al cuidado de Dios. Conscientemente decido comprometer toda mi vida y voluntad al cuidado y control de Cristo. “Por lo tanto, hermanos, tomando en cuenta la misericordia de Dios, les ruego que cada uno de ustedes, en adoración espiritual, ofrezca su cuerpo como sacrificio vivo, santo y agradable a Dios” (Romanos 12:1).
Hago una búsqueda y un completo inventario moral de mi vida y mis acciones. “Hagamos un examen de conciencia y volvamos al camino del Señor” (Lamentaciones 3:40).
Admito ante Dios, ante mi mismo, y ante otro ser humano en quien confio, la naturaleza exacta de mis pecados. “Por eso, confiesense unos a otros sus pecados, y oren unos por otros, para que sean sanados. La oración del justo es poderosa y eficaz”. (Santiago 5:16)
Estoy completamente listo para que Dios remueva todos mis defectos de carácter. “Humíllense delante del Señor, y él los exaltará.” Santiago 4:10)
Para que Dios pueda hacer los cambios en mi vida, me someto voluntariamente a Él y con humildad le pido que remueva mis defectos de carácter. “Si confesamos nuestros pecados, Dios, que es fiel y justo, nos los perdonará y nos limpiará de toda maldad.” (1 Juan 1:9)
Hacemos una lista de todas las personas que hemos lastimado y nos disponemos a hacer restitución en cuanto sea posible. “Traten a los demás como quieran que los traten a ustedes” (Lucas 6:31)
Evalúo mis relaciones. Ofrezco perdón a aquellos que me han dañado y enmiendo los daños que he ocasionado a otros, excepto si al hacerlo los dañara a ellos u otros. “Por lo tanto, si estás presentando tu ofrenda en el altar y allí recuerdas que tu hermano tiene algo contra ti, deja tu ofrenda allí delante del altar. Ve primero y reconcíliate con tu hermano; luego vuelve y presenta tu ofrenda.” (Mateo 5:23-24)
Seguimos haciendo un inventario personal frecuentemente y cuando nos equivocamos rápidamente lo admitimos. “Por tanto, si alguien piensa que está firme, tenga cuidado de no caer.” (1 Corintios 10:12)
A través de la oración y el estudio de su Palabra, buscamos mejorar nuestra relación con Dios, orando para conocer su voluntad para nosotros y para poder llevarla a cabo. “Que habite en ustedes la palabra de Cristo con toda su riqueza” (Colosenses 3:16)
Habiendo tenido una experiencia personal como resultado de caminar estos pasos, tratamos de llevar este mensaje a otros y practicar estos principios en todas las áreas de nuestra vida. Al rendir mi vida a Dios para ser usada, puedo llevar estas Buenas Nuevas a otros, tanto con mi ejemplo como con mis palabras. “Hermanos, si alguien es sorprendido en pecado, ustedes que son espirituales deben restaurarlo con una actitud humilde. Pero cuídese cada uno, porque también puede ser tentado.” (Gálatas 6:1)