Sombras Creativas
CUENTO
CUENTO
SOMBRAS CREATIVAS
En el corazón de la bulliciosa ciudad, Sebastián se encontraba frente a un pequeño muro de ladrillos, armado con latas de pintura y su imaginación. Era conocido por sus pequeños murales anónimos, pero nunca se había atrevido a dar un paso más allá. Su arte era su forma de hacer el bien en el mundo sin buscar reconocimiento, hasta ese momento.
Cuando sonó su teléfono. Era Kila. "¡Sebas!" exclamó Kila emocionada. "Te tengo una idea para un mural re bacano. ¿Te unes?"
Sebastián, emocionado por la idea de trabajar con Kila, aceptó sin dudarlo. Después de encontrarse, juntos se dirigieron a un gran muro en blanco, y comenzaron a planear su obra maestra. La idea de Kila era ambiciosa: un mural que representase humanos conviviendo con seres de otro planeta, una idea para inspirar a todos a mirar más allá de las diferencias. Con la idea lista y después de un par de bocetos en sus cuadernos, se pusieron manos a la obra. Pasaron días trabajando en el mural, dándole vida a la visión de Kila. Cada pincelada y aerosol de pintura tenía un propósito y finalmente, el mural quedó listo, una obra muy llamativa y brillante gracias a las latas mágicas de Kila.
Kila, con seguridad, pinta su firma en el mural y le extiende la mano con un aerosol que brillaba a Sebastián. Sin embargo, Sebastián la miró con incertidumbre y le dijo: "No tengo una firma artística, Kila. No se si soy lo suficientemente bueno para eso. No te alcanzas a imaginar cuantas obras he dejado en la ciudad sin firmar". Kila, con una sonrisa comprensiva, se acercó a él y le respondió: "Sebastián, tu arte es maravilloso, y mereces reconocimiento por ello. Debes aprender a apreciar tu propio trabajo y creer en ti mismo si quieres causar un impacto real en el mundo".
Ella lo miró fijamente y luego dijo: "Creo que deberías tener una firma artística. Y ya que este mural trata sobre la unión entre humanos y seres de otro mundo, ¿qué te parece si tu firma tiene algo relacionado con los alienígenas? Algo que te recuerde que no hay límites para tu creatividad".
Sebastián asintió, agradecido por las palabras de Kila. Juntos, crearon una firma artística que resonará en todos los que vieran su trabajo: "SebAstro". Era una combinación de su nombre, Sebastián, y la idea de explorar nuevos mundos y posibilidades, como los astronautas. La firma era perfecta para un artista que creía en la magia de la exploración y la imaginación. Ahora Sebastían contará con las herramientas mágicas de Kila ambos siguieron creando juntos o solos, todo tipo de obras increíbles y mágicas que serían sensación en la ciudad y en el mundo.
El mural, firmado con orgullo como "SebAstro," se convirtió en un símbolo de inspiración y unidad en la ciudad. Muchas personas comenzaron a buscar las obras anteriores de Sebastián, que ahora estaban firmadas con su nuevo nombre artístico y lograrían reconocer su estilo al instante.
Sebastián aprendió que creer en sí mismo era tan importante como el arte que creaba. Juntos, Sebastián y Kila demostraron que el arte tenía el poder de unir a las personas y crear un mundo mejor, un mural a la vez.