Golondrinas, vencejos y aviones son aves insectívoras, y eso las convierte en un eslabón esencial en el mantenimiento de nuestro equilibrio ecosistémico, ya que suponen un medio para controlar plagas de forma natural, ayudando a proteger nuestros cultivos y en consecuencia, nuestra salud.
Además, su capacidad depredadora contribuye a diezmar las poblaciones de insectos vectores de enfermedades infecciosas que afectan al ser humano. Un ejemplo de ello sería el virus del Nilo Occidental, transmitido por mosquitos, y del que ya se sufrió un brote severo en Andalucía en agosto de 2020.
Fuente: SEO Birdlife
La población de estas aves se está viendo gravemente afectada debido a varios factores