Situado en la rotonda de acceso a Colmenar, este mirador da la bienvenida con una de las vistas más amplias del entorno. Desde aquí, se puede observar el perfil del pueblo, rodeado de montes suaves y campos de cultivo. Es el primer contacto visual con la belleza natural que envuelve Colmenar y un lugar perfecto para hacer una breve parada e iniciar la visita con perspectiva.
En lo alto del pueblo, junto a la ermita de la Virgen de la Candelaria, se encuentra este mirador con alma. Desde aquí, se contempla el caserío blanco de Colmenar enmarcado por sierras, olivares y cielos amplios. Un lugar sereno, ideal para contemplar atardeceres, tomar fotos panorámicas o simplemente dejarse llevar por el silencio y las vistas.