En el año de 1991, en un pequeño poblado ubicado en el corazón de la Sierra Cafetalera llamado "El Paraíso", en el Estado de Guerrero, México.
Con la inquietud de la señora Martha de la Cruz, para contribuir a la economía del hogar, comienza a elaborar, de forma empírica pequeños panques que vendía con sus vecinos y familiares.
Con un poco de más experiencia, empieza a incluir el merengue, que elaboraba a mano a punto de turrón. Con el paso del tiempo, y a medida que los pedidos se iban incrementado, su familia se fue integrando al negocio, mismo que comenzó a ser prospero en la localidad y comunidades circunvecinas.
En 2013, movimos las operaciones a la ciudad Capital de Guerrero, Chilpancingo de los bravo. Comenzado a incluir el fondant que permitió elaborar pasteles mas estilizados, pero siempre con ese sabor lleno de nostalgia y tradición.