Juan Pablo Marulanda Alvarez
Manuela Ramírez Cuartas
Salome Palacio López
María José Medina Gallego
Juan Pablo Marulanda Alvarez
Manuela Ramírez Cuartas
Salome Palacio López
María José Medina Gallego
El término “otaku” se originó en Japón a finales de los años 70 y principios de los 80, utilizado inicialmente de manera despectiva para describir a personas con una afición obsesiva por temas específicos, especialmente relacionados con el anime, el manga y los videojuegos. Entre 1988 y 1989, la percepción negativa se intensificó debido a los crímenes de Tsutomu Miyazaki, conocido como el “Asesino Otaku”, lo que reforzó estereotipos negativos asociados al término. Sin embargo, a partir del año 2000, la connotación comenzó a cambiar positivamente, ya que los fanáticos resignificaron el término, contribuyendo a la reactivación económica de Japón mediante el consumo, producción y distribución de productos culturales tras la recesión de los años 90.