El dolor en la rodilla causado por artrosis es una queja frecuente, sobre todo en personas mayores de 50 años. Cuando el cartílago se desgasta, la articulación pierde su capacidad de moverse con suavidad, provocando dolor, rigidez y limitación para caminar. Uno de los tratamientos más efectivos en etapas tempranas y moderadas es la viscosuplementación con ácido hialurónico.
El ácido hialurónico es una sustancia natural que se encuentra en el líquido sinovial de nuestras articulaciones. Actúa como un lubricante y amortiguador que permite el movimiento suave de las superficies articulares. En pacientes con artrosis, esta sustancia disminuye tanto en calidad como en cantidad.
Cuando se infiltra directamente en la articulación de la rodilla, el ácido hialurónico ayuda a:
Lubricar nuevamente la articulación.
Reducir la fricción entre los huesos.
Aliviar el dolor y mejorar la movilidad.
Disminuir la inflamación.
Es un procedimiento ambulatorio, prácticamente indoloro, que puede realizarse en el consultorio con control ecoguiado si es necesario.
Es mínimamente invasivo: No requiere cirugía ni hospitalización.
Recuperación rápida: El paciente puede retomar sus actividades diarias casi de inmediato.
Efectividad probada: Muchos pacientes experimentan alivio durante meses.
Mejora funcional: Ayuda a caminar con menos dolor y mayor seguridad.
Sí. Su efectividad es mayor en etapas tempranas o moderadas de la artrosis. En casos avanzados, cuando el cartílago ya está muy deteriorado o hay deformidades óseas importantes, el beneficio suele ser limitado o temporal. Por eso es fundamental actuar a tiempo.
En algunos casos también pueden utilizarse:
Esteroides intraarticulares, que ofrecen un alivio rápido del dolor, especialmente en procesos inflamatorios agudos, aunque su uso debe ser limitado.
Plasma Rico en Plaquetas (PRP), que utiliza componentes de la propia sangre del paciente para promover la regeneración del tejido y reducir la inflamación.
Cada caso es único y debe valorarse individualmente.
Eso lo determina una valoración médica especializada. El traumatólogo ortopedista es el profesional capacitado para evaluar el grado de desgaste, estudiar tus radiografías o resonancia, y ofrecerte la mejor opción para ti.
Recuerda: mientras más temprano se trate la artrosis, mejores serán los resultados. Agenda tu consulta conmigo para evaluar tu caso y recuperar tu calidad de vida sin dolor.