La esquizofrenia es un trastorno mental grave en el que las personas interpretan la realidad de forma anormal. La esquizofrenia puede causar alucinaciones, delirios y trastornos graves en el pensamiento y el comportamiento que afectan el funcionamiento diario y pueden ser debilitantes.
La esquizofrenia presenta varios síntomas los cuales pueden variar constantemente, algunos de ellos podrían ser:
Alucinaciones: Suelen implicar ver u oír cosas que no existen. Para los esquizofrénicos, sin embargo, tienen toda la fuerza y el impacto de la experiencia normal.
Comportamiento desorganizado: Esto es desde el comportamiento infantil hasta ansiedad impredecible. El comportamiento puede incluir postura torpe, falta de respuestas y movimientos sin sentido.
Fantasías: Son creencias sin ninguna prueba de lo real.
Se desconoce la causa de la esquizofrenia, pero los investigadores creen que una combinación de genética, química cerebral y ambiente contribuye al desarrollo del trastorno.
Los problemas con ciertas sustancias químicas cerebrales naturales, como los neurotransmisores llamados dopamina y glutamato, pueden causar esquizofrenia. Los estudios de imágenes cerebrales han revelado diferencias en la estructura cerebral y el sistema nervioso central en personas con esquizofrenia.
Las personas con esquizofrenia requieren tratamiento de por vida. El tratamiento temprano puede ayudar a controlar los síntomas antes de que se desarrollen complicaciones más graves y puede mejorar los resultados a largo plazo.