Las transformaciones isométricas son cambios de posición en una figura que no alteran su forma ni tamaño. Provienen del griego "isometría", que significa "igual medida", ya que conservan las longitudes de los segmentos y los ángulos. En estas transformaciones, las figuras resultantes, llamadas homólogas, mantienen la misma forma y tamaño que la original, y el único cambio es su ubicación en el plano. Los tres tipos de movimientos isométricos son la traslación, la rotación y la reflexión o simetría.