Hablar de Harmony Trance es hablar de historia viva de la música electrónica en España, y en particular del género trance. Este colectivo madrileño, fundado en 2005, ha sabido consolidarse como uno de los proyectos más longevos y respetados de la escena nacional, combinando pasión, constancia y un amor incondicional por la música que mueve corazones y trasciende generaciones.

Desde sus primeros pasos en la capital, Harmony Trance se ha caracterizado por una fórmula muy clara: crear experiencias únicas en torno al trance. A lo largo de casi dos décadas, han apostado tanto por noches de clásicos que apelan a la nostalgia de los veteranos, como por eventos de vanguardia que conectan con las nuevas generaciones. Ese equilibrio entre pasado y presente ha sido la clave de su relevancia continua.

Uno de los pilares fundamentales del colectivo son sus DJs residentes: DJ Luismi, Flekor y Chenkio. Con estilos propios pero complementarios, han sido el alma de Harmony desde los inicios, encargados de mantener viva la esencia del proyecto en cada evento. Gracias a ellos, el público sabe que siempre habrá calidad asegurada, independientemente del invitado internacional de turno. Esta constancia en el equipo ha creado un sello de identidad que muy pocos colectivos pueden presumir de mantener durante tantos años.

A lo largo de su trayectoria, Harmony Trance ha traído a España a algunos de los nombres más importantes del género. Por sus cabinas han pasado artistas de talla mundial como Aly & Fila, Dim3nsion, Giuseppe Ottaviani, Bryan Kearney, John O’Callaghan, Solarstone, Sneijder o RAM, entre muchos otros. Cada visita internacional ha sido una celebración para la comunidad trance española, que encuentra en Harmony una oportunidad para disfrutar de sus ídolos en un ambiente cercano y auténtico.

Uno de los hitos más recordados ocurrió en 2015, cuando Harmony, junto al colectivo Entrance, organizó un evento en la mítica Sala La Riviera de Madrid, con Aly & Fila como cabeza de cartel. También es imposible olvidar su 12º aniversario en 2017, celebrado en la Specka Club con la participación de RAM y, por supuesto, de sus residentes. Estos momentos marcaron un antes y un después en la percepción del trance dentro de la escena electrónica española.

Además de los grandes eventos, Harmony Trance ha sabido mantener viva la llama con iniciativas más íntimas y regulares. Sus showcases y noches temáticas, como la popular “Noche de Clásicos del Trance”, han permitido que el público reviva tracks legendarios en un ambiente cargado de energía, demostrando que la pasión por este género sigue intacta.

La huella de Harmony Trance no se limita a las salas de Madrid. Su impacto también se refleja en la comunidad digital, con presencia activa en Facebook, Instagram y Twitter/X, donde reúnen a cientos de seguidores que siguen atentos cada anuncio de evento, cada cartel y cada novedad. En sus redes destacan con orgullo haber contado con “más de un centenar de artistas nacionales e internacionales”, una cifra que resume bien la magnitud de su aportación.

En conclusión, Harmony Trance es mucho más que un colectivo: es un símbolo de resistencia cultural dentro de la escena electrónica española. En un país donde el trance a menudo ha quedado en un segundo plano frente a otros géneros, Harmony ha mantenido la bandera en alto, creando comunidad, ofreciendo música de calidad y demostrando que la pasión compartida puede sostener un proyecto durante décadas. Su legado no solo pertenece al pasado: sigue vivo en cada nueva fiesta, en cada showcase y en cada beat que retumba en Madrid, recordándonos por qué el trance es, y siempre será, un viaje emocional sin final.