El programador se encarga de escribir una secuencia de instrucciones siguiendo ciertas reglas de un lenguaje de programación. Esa secuencia de instrucciones se guarda en uno o varios archivos de texto. A estos archivos se les conoce como código fuente del programa.
Mediante un programa especial, se convierten los archivos de texto en archivos ejecutables, ósea que se encarga de traducir la secuencia anterior de instrucciones A estos archivos ejecutables se les llama programas ejecutables.