Consiste en un telescopio con un nivel de burbuja fijo que una vez centrada garantiza una línea visual horizontal.
El nivel cuenta con un hilo vertical para visar los puntos y un hilo horizontal para tomar las lecturas en la mira (pueden tener hs y hi).
El telescopio consta de tres partes principales: la lente del objetivo, la lente del ocular y la retícula.
Un nival debe sacarse de la plataforma de asiento.
Generalmente no se necesita situar el nivel sobre un punto en particular.
La altura más conveniente del instrumento es la que permite al observador ver a través del anteojo sin tener que agacharse ni estirarse sobre Las puntas de los pies.
En el caso de los niveles de tres lamillas y nivel circular de burbuja, se alinea el anteojo sobre un tornillo y así se le sitúa perpendicularmente a la línea que pasa por los otros dos.
Pueden ser de madera, fibra de vidrio, aluminio o combinación de estos materiales. Graduados desde cero en su parte inferior.
El ayudante de nivelación debe seguir reglas simples para evitar errores que afecten las mediciones. Su principal responsabilidad es mantener la estadía en posición a plomo para obtener lecturas precisas. Pequeñas inclinaciones pueden generar errores significativos, especialmente cuando los valores se expresan con centésimos o milésimos de precisión.