La idea de la "constelación literaria" la creó el Grupo Guadarrama liderado por la profesora Guadalupe Jover. Ellas lo definen como "los vínculos caprichosos entre unas obras y otras que no están en la historia de la literatura sino en la mente de los lectores". A nosotros nos ha gustado mucho la idea y hemos decidido ir un paso más allá: les proponemos a los estudiantes un tema, bastante cotidiano, y ellos buscan cualquier manifestación artística (preferiblemente literatura) que pueda relacionarse de alguna manera con el motivo propuesto. A lo mejor, en nuestro universo, podemos conseguir que el Quevedo barroco y la Rosalía romántica conozcan a sus homónimos actuales...
Cada época y cultura ha tenido una costumbre diferente respecto a ese primer alimento del día, encontrándonos que muchas eran las civilizaciones en las que no se ingería ninguna comida hasta bien entrada la mañana y otras en las que se hacía nada más despertarse, con el fin de coger energía para la jornada de trabajo.
Curiosamente, durante la Edad Media, en los países con una mayor presencia del catolicismo, no era una costumbre bien vista el hecho de desayunar, debido a que, según la tradición religiosa, no se debía ingerir alimento alguno hasta haber acudido a la primera misa del día.
Incluso podemos encontrar algunos escritos medievales (entre ellos del religioso italiano Tomás de Aquino) en los que se indicaba que el ingerir algún alimento, antes de los oficios diurnos (conocidos como ‘laudes’), era considerado como un pecado (concretamente lo relacionaban con la ‘gula’, el quinto de los denominados ‘Siete pecados capitales’) ya que se estaba comiendo sin haber realizado ninguna actividad importante.
Eso sí, se permitían a ciertos grupos de la sociedad a saltarse el ayuno matinal (o sea, a desayunar) y estos eran las personas enfermas, ancianos, mujeres embarazadas, niños pequeños y aquellos trabajadores que, por su empleo, necesitaban un aporte de energía por las mañanas.
Alfred López
Porque, si lo piensas bien, Rhys, leer un buen libro es casi como estar en la luna. Durante esos instantes, mientras te sumerges entre las páginas, dejas de tener los pies en la tierra, viajas lejos, a otros lugares, a otros mundos, a otras vidas…
Nosotros en la luna. Alice Kellen