#SeamosLaSoluciónYNoElProblema
Tener una conducta ecológica responsable, que no es más que toda aquella acción humana que resulta en el cuidado del entorno o su preservación.
Respeto y cumplimiento de las normas en los Parques Nacionales.
Disponer de los residuos y desechos sólidos (basura) en los lugares destinados para ellos.
No encender fogatas, ni fumar en las áreas protegidas.
No introducir ni extraer animales de dichas áreas.
No construir en áreas no permitidas.
No conducir vehículos por áreas no permitidas.
No alterar ninguna estructura con escritos, graffitis o marcas.
No extraer elementos fósiles, rocas, etc.
Ni emplear instrumentos sonoros.
Campañas informativas y educativas para la promoción de la protección de nuestros Parques Nacionales.
Formación de guardaparques y bomberos forestales por parte de los entes encargados de su cuidado y mantenimiento.
Asignación de recursos económicos suficientes para la dotación de equipos y materiales adecuados para su mantenimiento.
Velar por el cumplimiento de las normas, evitando fomentar acciones dañinas para el ecosistema, con sanciones en los casos que sea necesario.
Nosotros como ONG ecologista, queremos ser parte de la solución, difundiendo información acerca de los graves daños causados a nuestros parques, con el fin de educar y generar
#conciencia y respeto
por ellos y otras Áreas Bajo Régimen de Administración Especial.
También contribuimos a la divulgación de información importante, campañas y/o acciones generadas por otras ONGs o Fundaciones con mayor experiencia.
Semáforo Conservacionista de Parques Nacionales de Venezuela
Sólo con ciudadanos informados y conscientes de sus deberes y derechos fundamentales, podremos garantizar el disfrute a un ambiente sano y seguro para la presente y futuras generaciones.
En el año 2007, presentó una herramienta que vincula de forma directa los colores del semáforo con consideraciones ambientales y técnicas y los derechos humanos fundamentales. De acuerdo con VITALIS, las áreas pueden ser calificadas con el color verde, amarillo o rojo, según se encuentren en situación satisfactoria, de alerta o crítica, respectivamente.
El color verde significa que el estado de cumplimiento o adecuación a los principios ambientales aplicables al Sistema de Parques Nacionales, contenidos o derivados de los compromisos internacionales asumidos por Venezuela, es satisfactorio.
El color amarillo significa que el estado de cumplimiento o adecuación a los principios ambientales aplicables al Sistema de Parques Nacionales, contenidos o derivados de los compromisos internacionales asumidos por Venezuela, es limitado, por lo que está en alerta.
El color rojo significa que el estado de cumplimiento o adecuación a los principios ambientales aplicables al Sistema de Parques Nacionales, contenidos o derivados de los compromisos internacionales asumidos por Venezuela, es crítico.
Si bien la metodología para establecer que un Parque Nacional está en verde, amarillo o rojo es compleja y multivariada, este sencillo decálogo sugiere que cada ciudadano pueda verificar la situación del Parque Nacional adyacente a su comunidad, sumando todas las respuestas afirmativas que contenga el mismo en función del anterior. Así tendrá una idea general de su situación en función de la siguiente escala: Satisfactorio: Más de 7 respuestas positivas; En alerta (o riesgo) Entre 5 y 7, y Rojo (critico) menos de 5 respuestas afirmativas.
El observatorio de Parques Nacionales (Semáforo Conservacionista), propuesto por VITALIS, constituye una herramienta que permite evaluar la situación de los Parques Nacionales de Venezuela a la luz de los compromisos adquiridos por el Estado Venezolano, en el marco jurídico nacional e internacional.
Para que cumpla con sus objetivos de creación, un Parque Nacional debe disponer de los elementos (personal, equipos, insumos e infraestructura) que permitan el funcionamiento regular de los procesos que garantizan: la conservación, recuperación y uso sustentable de los recursos naturales (flora, fauna, agua y suelo); la recreación, formación y participación de la población; la generación de ingresos para su funcionamiento y un alto nivel de autonomía funcional.
Es un deber fundamental de cada generación proteger y conservar los Parques Nacionales, disfrutando del derecho a contar con espacios ecológicamente equilibrados, que brinden beneficios para los seres humanos y ayuden a mantener los procesos ecológicos esenciales de la naturaleza.
Decálogo de un Parque Nacional
Se debe contar con:
Un Plan de Ordenamiento y Reglamento de Uso debidamente actualizado y que destaque su objeto de creación.
Un Plan de Manejo que destaque los programas de investigación, educación, recreación, uso público, información y cooperación, necesarios para garantizar su conservación a perpetuidad.
Límites definidos y demarcados con suficiente claridad y precisión, con cartografía básica actualizada
Información disponible al público, tanto en el sitio como a nivel central, que describa la importancia del área para las poblaciones humanas y el resto de los seres vivos, sus necesidades de conservación, mecanismos de participación en el manejo de la misma y demás documentos técnicos, legales y políticos fundamentales para su debida gestión.
Infraestructura básica para la educación del público y la recreación (centro de información a visitantes, senderos de interpretación), así como para el desarrollo de las actividades de vigilancia y control.
Líneas de investigación claramente definidas, con socios en el sector científico venezolano, empresas privadas y ONG, que aporten el conocimiento necesario para sustentar su manejo apropiadamente.
Suficientes recursos financieros, logísticos y personal capacitado y equipado para el ejercicio de sus funciones, en particular para la vigilancia y control, el monitoreo ambiental y la atención de visitantes.
Continuidad con áreas naturales colindantes que impidan que los principales ecosistemas del Parque queden como islas ecológicas, para que así sus servicios y beneficios se proyecten más allá de sus fronteras.
Mecanismos para valorar sus bienes y servicios ambientales, garantizar su sustentabilidad financiera y garantizar el desarrollo de todos sus programas de manejo.
Una estrategia de coordinación y cooperación que permita a las comunidades locales, organismos gubernamentales, ONG, universidades, empresas privadas y medios de comunicación social, participar activamente en la defensa y conservación de sus Parques Nacionales.
Información obtenida de:
De Psicología ; Berenguer, E., Corraliza, J., Berenguer, J., Martín, J., & Oceja, R. (2000). Preocupación ambiental y comportamientos ecológicos. Psicothema, 22, 325–329. http://www4.ujaen.es/~spuertas/Private/Tema%209.pdf
https://vitalis.net/