El GCC es una colección de compiladores de código abierto que proporciona front-ends para varios lenguajes como C, C++, Objective-C, Fortran, Ada, Go, D, entre otros.
Es muy usado en Linux, entornos Unix-like y también como parte de toolchains de multiplataforma.
Por su versatilidad y soporte de múltiples arquitecturas, sigue siendo una opción líder en muchos proyectos de sistemas, software libre y entornos embebidos.
Clang es un front-end para los lenguajes de la familia C (C, C++, Objective-C/Obj-C++), que se integra con el backend LLVM.
Sus ventajas incluyen compilaciones rápidas, mejores mensajes de error/diagnóstico, buena integración con IDEs, y una arquitectura modular que favorece su extensión.
Es una alternativa moderna a GCC en muchos entornos de desarrollo.
Este compilador, inicialmente desarrollado por Intel Corporation, está orientado a la optimización de código para procesadores Intel (y en algunos casos otros arquitecturas).
Usado especialmente en entornos de alto rendimiento (HPC), donde aprovechar al máximo características específicas de procesador es clave.
Compiladores desarrollados por IBM para entornos empresariales, servidores, mainframes y arquitecturas específicas (POWER, z/OS).
Aunque son más especializados, siguen siendo relevantes en entornos corporativos que requieren gran rendimiento o compatibilidad de arquitectura.