Se conoce como Teoría del color a un conjunto de reglas básicas que rigen la mezcla de colores para conseguir efectos deseados, mediante la combinación de colores o pigmentos. Es un principio de gran importancia en el diseño gráfico, la pintura, la fotografía, la imprenta y la televisión, entre otras áreas visuales.
¿Para qué sirve la teoría del color?
Ningún color está al azar en un diseño. Cuanto más conozcas todo lo que hay detrás de su elección, mejor entenderás la importancia de la teoría del color. Es la que explica por qué ciertos matices, sombras y tonos se llevan mejor y transmiten armonía, logrando resaltar un logotipo o un gráfico que acompaña un texto.
Aun sin conocer las bases de la teoría del color, nos vemos influenciados por la manera en que los diseñadores crean una pieza o ambientan un espacio: tomamos decisiones gracias a la armonía que encontramos entre los tonos y la forma.
Teorías del uso del color
Las teorías modernas del uso del color determinan que sus propiedades son dos: matiz y luminosidad
El matiz tiene que ver con el tipo de color: tierra siena tostada, verde, negro marfil, blanco titanio, rosa, etc.
La luminosidad es la cantidad de luz que cada color tiene y es posible de ser diferenciada en oposición a otros colores, por ejemplo, un amarillo es más claro que un azul o un verde más claro que un marrón.
No existe una única Teoría del color, sin embargo, sino un conjunto de aproximaciones al color y a sus dinámicas.
La teoría del color es una propuesta del químico y filósofo alemán Wilhelm Ostwald. Consta de cuatro sensaciones cromáticas elementales (amarillo, rojo, azul y verde) y dos sensaciones acromáticas intermedias.
El círculo cromático suele presentarse como una rueda dividida en doce partes. Los colores primarios se colocan de modo que uno de ellos esté en la porción superior central y los otros dos en la cuarta porción a partir de esta, de modo que si unimos los tres con unas líneas imaginarias formarían un triángulo equilátero con la base horizontal. Entre dos colores primarios se colocan tres tonos secundarios de modo que en la porción central entre ellos correspondería a una mezcla de cantidades iguales de ambos primarios y el color más cercano a cada primario sería la mezcla del secundario central más el primario adyacente.
El modelo de color RGB
El modelo CMYK es distinto al anterior, pero su nombre también es la unión de las iniciales de los colores que toma como referencia: cian, magenta, amarillo. El modelo de color RGB se llama así debido a sus colores primarios: rojo, verde y azul, a partir de los cuales se compone el resto. Es un sistema de color aditivo, en el que los colores deben sumarse para producir uno nuevo.
Las excepciones son el negro, que se produce en ausencia de luz (y por ende, de color) y el blanco que se produce en presencia de todos los colores, recomponiendo el espectro. Este sistema es el empleado en la mayoría de los televisores, monitores de computador, proyectores de vídeo, etc.
El modelo CMYK es distinto al anterior, pero su nombre también es la unión de las iniciales de los colores que toma como referencia: cian, magenta, amarillo (en inglés: yellow), con el añadido del negro (llamado Key en inglés para evitar la confusión con la B del blue del RGB).
Este modelo comprende el color a partir de la absorción de la luz, de modo que a diferencia del RGB, es de tipo sustractivo, de resta de luz: la mezcla de todos los colores puros (azul, rojo, amarillo) da negro, la ausencia total de luz.
Aparte, los diversos colores secundarios pueden formarse de esta matriz, variando las combinaciones posibles de los tres: cian y magenta construye púrpura, cian y amarillo construye el verde, amarillo y magenta construye el rojo.
Los colores primarios son el rojo, el verde y el azul en la síntesis aditiva del color (RGB), y el cian, el magenta, y el amarillo en la síntesis sustractiva (CMY). Se les considera primarios ya que no se pueden obtener de la combinación de otros colores en sus respectivos modelos de color. Mezclando estos tres colores se pueden conseguir todos los demás en el círculo cromático. Estos se encuentran equidistantes en la rueda del color.
Los tres colores secundarios
Los colores secundarios son el verde, el anaranjado y el morado en la síntesis aditiva del color, y el rojo, el verde, y el azul en la síntesis sustractiva. Tal como los primarios, estos tres colores equidistan entre sí en el círculo cromático. Se llaman secundarios porque nacen de los colores primarios: en el modelo aditivo, el amarillo procede del rojo y el verde; el cian, del verde y el azul; y el magenta, del rojo y el azul. En el modelo sustractivo, el rojo procede del amarillo y el magenta; el verde, del amarillo y el cian; y el azul, del cian y el magenta.
Colores terciarios
Se llama terciarios a los colores de la tercera generación. Estos se obtienen combinando un color primario con uno secundario. Estos seis colores son los mismos tanto en el modelo RGB como en el modelo CMY: naranja, verde-amarillo (también llamado lima o chartreuse), verde-cian, cian-azul (también llamado azur o cerúleo), violeta, y fucsia. Nótese que, en algunos casos, estos colores reciben el nombre de los colores a partir de los cuales puede ser formado.
Colores complementarios
Se llaman complementos o complementarios a los pares de colores que están opuestos en la rueda del color, lo que significa que combinándolos se obtiene, teóricamente, gris. Cualquier par de complementarios contiene el trío complemento de primarios. Una forma básica de recordar cuáles son los complementarios de cada color, es viendo de qué manera estos se forman, por ejemplo, el verde se forma con amarillo y cian en el modelo CMY, por lo que, el único color primario que queda fuera es el magenta, siendo este su color complementario.
Tonos, tintes, matices y sombras en la teoría del color
Para entender totalmente la teoría del color debes dominar el círculo cromático, que es una gráfica circular que traza cada color primario, secundario y terciario, al igual que sus respectivos tonos, tintes, matices y sombras. Visualizar los colores así te ayuda a elegir esquemas de color al mostrarte el modo en que cada uno se relaciona con el que le sigue en la escala de arcoíris. En orden, sus colores son rojo, naranja, amarillo, verde, azul, índigo y violeta.
Al elegir los colores para un esquema completo, el círculo cromático te da oportunidades para crear colores más brillantes, claros, suaves y oscuros al combinarlos con blanco, negro y gris.