Hoy en día las redes sociales son el medio perfecto que podemos utilizar para comunicarnos, buscar y compartir información, enterarnos de noticias y dar nuestra opinión sobre distintos temas de cualquier tipo de ámbito existente. Y si de dar opiniones hablamos, los discursos de odio que se llegan a ver en internet no cuentan como ejercer la libertad de expresión que tenemos como derecho. Discursos que incitan a la violencia y la discriminación contra individuos o grupos de ellos; justificando la confrontación de un sector sobre otro, por características inherentes que nadie elige, pero con las que se viven diariamente, y que se tratan de excusar como simples bromas o el derecho a decir lo que pensamos. Discursos que generan daños emocionales, miedo, ansiedad y estrés entre las víctimas de ello; que no son formas de comunicarnos, que comparten información podrida a la gente de todo el mundo, que no deben actuar como noticias ni como temas relevantes, discursos que no son solo las opiniones de personas que las publican sin pensar dos veces. Las redes sociales pueden ser una herramienta para conocer y convivir con gente de todas partes, unir a la sociedad, incitar el apoyo entre todos y minimizar los actos de odio, rencor y violencia que tenemos normalizados. Sabemos que estos hábitos son difíciles de erradicar en todo el mundo, pero los invitamos a todos a tener una forma de pensar diferente a las personas que divulgan estos mensajes, ejercitar un criterio propio para ignorar y no dejarnos llevar por las cosas que vemos en televisión, en la calle, en nuestras propias casas, y en las redes sociales; a incitar el apoyo y la tolerancia frente a todas las diferencias que nos hacen únicos como personas.