¿Qué es "el esperpento"?
A principios del siglo XX, en un mundo marcado por la decadencia, el descontento obrero, la precariedad social, la guerra y la miseria, muchos autores emergentes, miembros de lo que será llamado «las vanguardias«, un simple espejo no es suficiente para retratar de forma verdadera una sociedad tan deteriorada.
Valle-Inclán es uno de estos innovadores que apuesta por una deformación de la realidad, acentuando sus elementos más grotescos y sórdidos, y caricaturizando ciertas situaciones y personajes rozando a veces lo absurdo. El mismo Valle-Inclán llama a esta técnica “esperpento”.
El esperpento se caracteriza así por una exageración cómica de los rasgos más grotescos de la realidad. Esto implica, por tanto, una mezcla entre tragedia y comedia: los elementos absurdos y caricaturescos que resultan de esta exageración son cómicos, pero la exageración en sí acentúa aspectos trágicos, siniestros y tristes de la realidad. El esperpento es una tragedia ridícula y absurda que según Valle-Inclán refleja mejor la situación de España en su época.
Luces de Bohemia y la importancia del esperpento.
Probablemente, la mejor obra de Valle-Inclán en la que se puede apreciar "el esperpento" es Luces de bohemia (1920 - 1924), siendo esta una de las obras más representativa del dramaturgo gallego. En Luces de Bohemia seguiremos al poeta idelaista ciego y acabado Max Estrella que, junto con su amigo Don Latino, dan un paseo nocturno por las calles de un Madrid sórdido y oscuro. Al hilo de este constante deambular, el autor satiriza mediante "el esperpento" a los personajes, a las situaciones que se van creando en torno a ellos (la vida en la taberna, la huelga, la intervención de la policía, la religión, la poesía modernista, etc.) y, muestra un reflejo de la sociedad del Madrid de la época.
Luces de bohemia termina con la trágica muerte de Max, quien representa a la perfección la derrota del idealismo y la imposibilidad de una sociedad justa e igualitaria.
Luces de bohemia no solo presenta un ejemplo claro del esperpento, sino que ofrece además una definición y explicación del término en la famosa escena XII de la obra, la cual termina con la muerte del protagonista.
En ella, Max Estrella afirma que “La tragedia nuestra no es tragedia”, sino que es “el Esperpento”. El esperpento, al contrario de la tragedia clásica, es el único género capaz de representar un “grotesco personaje” como Don Latino.
Porque sea más o menos visible, más o menos evidente, siempre habrá una parte injusta, decadente y siniestra de la sociedad en la que vivimos que solo "el esperpento" es capaz de sacar a la luz.
Representación de Max Estrella (izquierda) y Don Latino (derecha), protegonistas de Luces de Bohemia.