Para comenzar a comprender el impacto emocional del color, comience con estos grupos de colores:
• Colores pálidos: sus cualidades ligeras y aireadas hacen que los tonos pálidos resulten estimulantes.
• Neutrales: no sorprende que los colores terrosos y matizados te mantengan conectado a tierra.
• Blancos: puros e impecables, estos colores atemporales ofrecen un lienzo en blanco para expresar su estilo.
• Profundos: aporta dramatismo a una habitación con colores ricos y misteriosos.
La elección del color es personal y muy subjetiva, por ejemplo:
• El verde claro y el azul crean una sensación de relajación.
• El rosa levanta el ánimo
• El azul marino oscuro emite un aire dramático
• El blanco clásico evoca claridad
• El gris cálido es igualmente relajante y sofisticado
Cambiando a neutral
Los neutros van más allá del gris y el marrón hacia tonos terrosos como pizarra, arcilla, arena y ocre. Los colores de esta familia pueden ser cálidos o fríos, pero siempre son fiables. Y debido a que realizan una hermosa transición con la luz cambiante, son una buena opción para habitaciones que se utilizan durante el día.
Quieres amar los colores que te rodean. Al imaginar el estilo de una habitación, recuerde la influencia que tendrá el color en el ambiente de un espacio. El efecto puede ser sutil o dramático. Puede fomentar la tranquilidad o aumentar la energía; Incluso hacerte sentir optimista o más introspectivo.
Cada diseño cobra vida con color. Color y autoexpresión.