No podemos negar la importancia que tiene compartir contenidos en redes sociales. Si queremos llegar a tener un grupo de personas que se apasionen por nuestro trabajo debemos ofrecerles material interesante y que les resulte útil. Los lectores siempre buscan satisfacer alguna necesidad, sea de conocimiento, de distracción o simplemente de información.
· Informar, seguro que podemos hacernos un hueco con un tema que conozcamos a fondo.
· Motivar, animar a otras personas a descubrir sus propias capacidades.
· Entretener, crear historias originales que mantengan interesados a los lectores.
· Persuadir, animar a la acción buscando la retroalimentación.
· Captar y conservar la atención de nuestro lector.
Para lograr cualquiera de estos objetivos debemos ser siempre muy claros en el estilo de nuestra redacción.
Concretos en el tema elegido, cuanto más divaguemos más posibilidades de perder la atención de nuestro lector.
La brevedad, favorecerá que los lectores se animen a leer un artículo, recuerda que la mayoría de las personas tienen poco tiempo.
El simple hecho de compartir contenidos no es suficiente para crear una red de contactos eficiente, resulta básico adaptar el mensaje a nuestra audiencia ideal. Buscamos ser escuchados y comprendido.
Cuando elaboramos un post lo primero que debo tener muy claro es de qué voy a escribir.
· ¿Por qué o para qué quiero hablar de ese tema?
· ¿A quién se lo voy a dirigir?
· ¿Por qué medio?
En la medida en que las respuestas a estas preguntas se reflejen en mi texto obtendré un mejor resultado. Por eso es tan importante tener una buena planificación.
¿Qué tema voy a tratar?
¿Cuál será la idea central de mi escrito?
¿Cuál es el propósito del texto, es decir, qué quiero lograr con él?
¿Quién va a leer este texto?
¿Cuánto sabe del tema y cuánto necesita saber?
¿Y por qué medio? Será un post en mí blog, una nota en mi página de Facebook, un vídeo o un postcast
(Técnicamente, un podcast es una publicación digital en audio o vídeo que se puede descargar de internet. Sencillamente se trata de un programa de radio personalizable y descargable que puede montarse en una web o blog, incluso en plataformas tan populares como iTunes, Spotify, SoundCloud o Ivoox, entre otras).
Coherencia: se refiere a la relación lógica que hay entre las ideas plasmadas tanto en el interior del mismo como fuera de él, es decir, en el mundo exterior.
Cohesión: me permite identificar que esas ideas y esos párrafos pertenecen a un mismo texto. (Marcadores discursivos o estrategias sintácticas que me permiten unirlo como un todo). Es aquí donde nuestro estilo debe brillar.
Adecuación: se refiere al uso de palabras adecuadas según la situación. Esto tiene que ver con las personas a las que va dirigido mi mensaje, pero también al momento y el lugar en el que me encuentro hablando o escribiendo un texto.
Corrección: se refiere a la ausencia de errores de ortografía y de puntuación.
Simplicidad: un texto elaborado con frases complejas y palabras rebuscadas pierde todo su atractivo, aun que el tema elegido sea muy interesante.
Un ejercicio muy interesante es buscar estos elementos en los post que solemos leer. Esta actividad puede ayudarnos a mejorar nuestro estilo y redondear los mensajes.
¿Crees que tus post reúnen estas condiciones? ¿Tu estilo cautiva a tus lectores? ¿Recibes verdadero feedback? ¿Tus textos tienen comentarios o solo están engordando a base de "me gusta"?
Elabora un post teniendo en cuenta las consideraciones que acabamos de analizar y compártelo en tus redes sociales.