Ferdinand Porsche, con su vasta experiencia en ingeniería, no solo se destacó en el diseño de vehículos, sino que también fue pionero en la innovación tecnológica. Antes de fundar Porsche, trabajó en proyectos destacados, como el diseño del famoso Volkswagen Beetle en la década de 1930. Con esto se sentaron las bases para el desarrollo del Porsche 356.
El Porsche 356, con su diseño aerodinámico y su desempeño deportivo, capturó la atención de los entusiastas del automovilismo y estableció a Porsche como un fabricante de automóviles deportivos de alta calidad. A partir de ahí, la compañía continuó innovando y perfeccionando sus modelos, destacándose en competiciones automovilísticas y ganando reputación por su ingeniería de precisión y su compromiso con la excelencia técnica, manteniéndose como una de las marcas más admiradas y deseadas en la industria automotriz hasta el día de hoy.
Audi tiene una historia que se remonta a principios del siglo XX. La marca fue fundada por August Horch, un ingeniero automotriz alemán. Horch estableció su primera empresa automotriz, A. Horch & Cie., en 1899. Sin embargo, debido a diferencias con el consejo de administración, Horch dejó la empresa en 1909 y fundó una nueva compañía, llamada August Horch Automobilwerke GmbH. Debido a un litigio sobre el uso de su propio nombre, Horch tuvo que cambiar el nombre de su empresa. Eligió "Audi", que es la traducción al latín de "Horch" (que significa "escuchar" en alemán).
Después de la Segunda Guerra Mundial, Auto Union AG se reorganizó en Ingolstadt, Baviera, en 1949. Durante la década de 1960, Volkswagen adquirió Auto Union y posteriormente NSU Motorenwerke AG. En 1965, se reintrodujo la marca Audi, y se lanzó el Audi F103, marcando el renacimiento de la marca.
Volkswagen, cuyo nombre significa "el auto del pueblo" en alemán, fue fundada en 1937 por el Frente Alemán del Trabajo (Deutsche Arbeitsfront). El objetivo principal era producir un coche económico y accesible para los ciudadanos alemanes. Ferdinand Porsche fue comisionado para diseñar este coche, que eventualmente se convirtió en el Volkswagen Beetle, uno de los automóviles más icónicos y de mayor producción en la historia.
La producción del Beetle (conocido en alemán como el "Käfer") comenzó en 1938, pero la Segunda Guerra Mundial interrumpió la producción comercial, y la fábrica fue utilizada para la producción militar. Después de la guerra, la planta de Volkswagen en Wolfsburg quedó bajo el control de los británicos, quienes reiniciaron la producción del Beetle. En los años siguientes, Volkswagen comenzó a exportar sus coches, ganando popularidad internacional y estableciendo su reputación como fabricante de automóviles confiables y asequibles.