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Vander Somaio es el sócio fundador de Studio Vitrina; que trae con su experiencia una red internacional de excelencia y colaboraciones que ponen en base la filosofía del estudio.
Arquitecto ítalo-brasileño arraigado a Barcelona, su camino es una geografía de influencias: una base técnica en Brasil, una especialización en Italia y un Máster y Doctorado en España. Esta educación plural forjó una mirada que respeta el contexto y anhela la innovación. Sin embargo, fue su trayectoria ejecutiva dentro del corporate del lujo y la moda rápida (en grupos como Inditex y EssilorLuxottica) la que le dotó de una disciplina invaluable: la capacidad de traducir la identidad de una marca a un espacio físico, de gestionar proyectos complejos con precisión milimétrica y de entender el diseño como una herramienta estratégica para generar emoción y valor. Al fundar Studio Vitrina en 2024, decidió aplicar ese rigor y esa visión global a proyectos más personales y diversos.
Studio Vitrina opera bajo un principio rector: integrar. Creemos que los proyectos más resonantes y perdurables surgen de la síntesis perfecta de elementos diversos, no de su simple suma.
Estamios en un estado de en-formación permanente— que aborda cada encargo sin preconcepciones. Lo diseccionamos desde cero, guiados por valores fundamentales que actúan como nuestra brújula creativa: la Autenticidad de la idea, la Simplicidad de la solución, el Refinamiento en la ejecución, y un enfoque profundamente humano que prioriza a las Personas, los Ambientes que habitan, y los Conceptos que dan significado a su espacio.
Nuestra experiencia abarca desde la intimidad de una residencia, donde desarrollamos toda la arquitectura interior y el proyecto ejecutivo, hasta la complejidad del retail y la hostelería, donde especializamos en crear universos de marca sensoriales e inmersivos. En cada escala, nuestro proceso es holístico y meticuloso. Pensamos en la circulación, diseñamos elementos arquitectónicos, especificamos cada acabado, curamos el mobiliario y velamos por la obra hasta el último instante.
Porque estamos convencidos de que el detalle es lo que marca la diferencia. Es el roce de un textil, la caída de la luz sobre un revestimiento, el peso de un herraje. Son estos pequeños matices los que, integrados con intención, transforman un proyecto en una experiencia vital.