Es una tarde tranquila en Montpellier. Después de una comida ligera, te atrae un agradable aroma y decides entrar a una pequeña pastelería. Tu atención es capturada por formas casi perfectas, de colores vibrantes, alineadas con precisión. No puedes resistirte: seducido por su apariencia, compras algunas, intrigado por lo que podría ser una deliciosa sorpresa.
Al primer bocado, sientes una ligera resistencia. El exterior, crujiente y firme, cede para revelar un interior suave que se deshace en la boca. La sensación es desconcertante, casi mágica: firme por fuera, pero delicada por dentro. El contraste de texturas y sabores te envuelve en una experiencia inesperada, tan agradable que te invita a seguir comiendo.
Esta experiencia gourmet inspira nuestra propuesta, “El Jardín de las Sensaciones”. Imaginamos una intervención que, a través de sus colores y formas, interpela a los transeúntes. El pabellón se instala como una plataforma en el centro del patio de la Facultad de Medicina de Montpellier, en la intersección de los dos recorridos existentes. Como elemento central y curioso, despierta la curiosidad de los visitantes invitándolos a caminar sobre él.
La propuesta integra una estructura rectangular de madera que alberga 12 contenedores redondos llenos de fluido no newtoniano de distintos colores. Este material interactúa con la forma de caminar, comportándose como líquido o sólido según la pisada. La intervención ofrece así una experiencia sensorial lúdica que invita a descubrir, en cada paso, el placer de lo inesperado.