El hormigón pulido se hace cada día más popular gracias a su fácil mantenimiento, durabilidad y resistencia a la abrasión.Se ha convertido en una tendencia en propiedades comerciales, residenciales, espacios públicos e institucionales.El hormigón pulido es fantástico para aquellos acabados perfectos y detallistas. Se realiza a través de un profundo proceso de pulido en la superficie.De hecho, el hormigón pulido es una opción mucho más que resistente, pues, aunque su superficie se vea lisa y brillante por su acabado delicado y estético es un material muy fuerte, resistente.Todas estas características lo hacen recomendable para su utilización como piso industrial, así como aparcamientos, naves, centros comerciales, centros de logística, depósitos, mercados, fábricas industriales, etc.
A continuación, explicaremos paso a paso cómo se hace el hormigón pulido. Para la terminación, primero lo puliremos a mano, luego utilizaremos herramientas especiales para que nuestro piso quede bien liso y brillante como un espejo.
1. Lo primero es preparar la superficie del terreno en la que vamos a construir su piso de hormigón pulido. Comprobamos nivel, excavamos o rellenamos, según sea necesario.
Además, debemos crear una base sólida de grava compactada. Si es posible y la envergadura de su piso pulido lo amerita, emplearemos refuerzos con varillas o mallazo sobre una lona de poliano.
2. Marcamos bien los niveles del espesor de la losa para cuando vaciemos el hormigón sobre el encofrado, esta nos quede pareja en toda la superficie.
3. Luego de que el terreno esté nivelado y encofrado regamos con agua la base antes del vaciado de concreto. Este paso es importante, pues de este modo evitaremos que el terreno absorba toda el agua de la mezcla de hormigón, lo que luego podría causar fisuras en la superficie.
4. Utilizaremos concreto premezclado el cual podemos ordenar en una hormigonera. Se puede hacer la mezcla a mano, si nuestra losa de piso es pequeña. Vamos extendiendo y nivelando el hormigón. Aplanando y nivelando la superficie con una regla para nivelarla.
La mezcla de hormigón debe tener una textura consistente y espesa. No tan líquida para que no pierda resistencia.
5. Es necesario evacuar el aire contenido en la mezcla de hormigón.
Conforme vamos vaciando el hormigón, iremos alisando con una flota de magnesio para que la superficie del piso vaya quedando lisa y pareja. Este tipo de flota va cerrando «los poros» del concreto. Esta es la primera herramienta que utilizaremos para ir puliendo nuestro piso.
6. Ahora utilizaremos nuestra segunda herramienta, la cual es la flota fresno. Esta, a diferencia de la flota de magnesio está hecha de acero al carbón y su hoja es más delgada, lo que hace que la superficie quede aún más lisa.
7. Puede ser que tengamos que rematar las orillas a mano, pues en ciertos espacios las herramientas de fratasado no llegan.
8. Una vez que la mezcla de concreto ha sido extendida y alisada por completo con las flotas, pasamos a pulir la superficie con el helicóptero.
9. Al terminar, señalizamos bien las entradas de acceso a nuestro piso con cintas de «precaución» para evitar que alguien pise la superficie de nuestro piso fresca por accidente.
10. Un día después de iniciado el proceso, hacemos los cortes en nuestra losa de piso. También es importante la confesión de juntas de contracción para contrarrestar las grietas que aparecen en la superficie del hormigón, debido a los esfuerzos y a las altas temperaturas.
11. Luego se lava la superficie con una hidro lavadora para quitar todo resto de suciedad.
12. Dejamos que el hormigón se cure un poco para luego utilizar un flotador para alisar la superficie aún más. Es importante que el hormigón continúe curándose durante unos 3 o 4 días.
En esta etapa la superficie de su hormigón pulido puede ser hidratado con agua y cubierto con un plástico para evitar las fisuras.
12. Una vez seca la superficie, procedemos a aplicar las resinas que le darán un bonito acabado a la superficie. Echamos el endurecedor y el color de elección para que penetre y se fije.
El uso de máquinas especiales le darán ese acabado lustroso y estético
Gran resistencia al impacto y al tránsito pesado.
Resistente a golpes, choques y desgaste.
Es económico.
Se pueden cubrir grandes extensiones de superficies en un tiempo relativamente corto.
Durabilidad.
Es estético. Se presta para combinar y resaltar cualquier elemento arquitectónico.
Se puede emplear sobre su superficie una variada gama de colores.
Para el interior podemos utilizar el hormigón pulido en, por ejemplo: viviendas, garajes, centros comerciales, naves industriales o centros logísticos, escaleras, oficinas, talleres, salas de exposición, etc.
En el exterior este tipo de hormigón destaca en parques, urbanizaciones, patios, pasillos exteriores, pistas deportivas, aparcamientos, etc.
Como puedes ver son muchos los usos que podemos darle al piso de hormigón pulido. En vista de que su superficie queda lisa y brillante como un espejo puede hacer que pienses que se trata de un piso muy resbaladizo.
No obstante, este tipo de piso es completamente seguro para que puedas desplazarte sobre él con completa libertad. Siempre y cuando esté seco y limpio.