Jesús es adorable y un profesor 10. Se alimenta a base de chaskis y siempre está disponible para cuanto necesiteís. Aprovechad su buena predisposición para aclarar todas vuestras dudas. A cambio solo pide: trabajo e implicación desde el minuto uno, atención en clase, respeto y que reviséis el Evernote cada vez que se sube una nota...vamos unos mínimos.
Así que, si no quereis conocer su otro yo, ese al que le encanta el agua y en particular construir piscinas olímpicas, ni se os ocurra ir de listillos e intentar pasaros de rosca. Jesús no tiene un pelo de tonto (literal). De vosotros dependerá que MADI sea una asignatura exigente pero interesante, o vuestra peor pesadilla.